Cuando almorzamos, ala

¿Cuándo almorzamos ala?

Los cachacos se encontraban, caminando por la calle real o por la carrera sétima o por la Jiménez.  ¿Adiós cómo te va? era el saludo ¿Cuándo almorzamos ala? una respuesta frecuente.  Ni el uno quería saber cómo le iba al otro, ni el otro tenía ninguna intención de almorzar con el uno.  Si acaso se encontraban en alguno de los cafés de postín o en el club.

La última vez que Xi Jinping y Vladimir Putin se encontraron fue antes del inicio del genocidio y también antes de la consolidación de la autocracia de Xi en China.  Quedaron de almorzar juntos un día de estos como cualquier cachaco, no sabemos quién hizo la pregunta ¿cuándo almorzamos?  Los norteamericanos y sus aliados europeos deseaban fervientemente que se portaran como los cachacos y el compromiso de almuerzo se diluyera.

Pos no.  Como dice la canción de las primeras comuniones “ya llegó la fecha”.  Reportan los medios internacionales que el líder chino aterrizó en Moscú, que se reunirá para almorzar con el genocida, que en la tarde de hoy sostendrán conversaciones privadas y que mañana se reunirán las delegaciones.  Durante la semana que antecedió la visita, los analistas especularon bastante y la verdad no había mucha coincidencia.  Es claro que la visita de Xi es un espaldarazo para el genocida.  ¿Qué tan fuerte? es la pregunta que se hacen todos, y ahí es que no coinciden.

China ha dicho que se trata de una “visita para la amistad y la paz”, Moscú lo ve de otra manera y anuncia que el objeto de la visita es “profundizar la alianza integral y la cooperación estratégica”.  Sea lo que sea Moscú necesita urgentemente del apoyo de Beijing.  Como quien dice Xi tiene la sartén por el mango.  No se debe pensar que se trata de una conversación entre aliados iguales.  No se puede negar que Putin es un paria cada vez más aislado, que la economía rusa no pasa por su mejor momento, y que la guerra de Ucrania no le ha dado al genocida los resultados que esperaba.

Es indudable que Rusia resultará fortalecida, ya sea porque se sella la alianza integral o la cooperación estratégica, o la combinación de ambas a la que aspira el genocida, o simplemente una profundización de la amistad entre los dos Estados como dicen los chinos.  La visión multipolar que proponen los dos autócratas busca limitar la influencia de los Estados Unidos y sus aliados europeos en la geopolítica mundial.  La alianza entre China y Rusia a la que se une Irán pretende encontrar otros apoyos en países como Suráfrica y Arabia Saudita y con algunos países con gobiernos de izquierda y de centro izquierda en América del Sur y con otros países del continente africano.

Sin embargo dado el desequilibrio en el tamaño de sus economías uno pensaría que lo que Putin ve como una alianza estratégica, no es para los chinos más que la profundización de la dependencia de Rusia, que pasará de lo económico (que ya es un hecho), a lo político y, lo que es muy asustador, a lo militar.  Para Putin la visita de Xi es un salvavida enorme.  En cambio, para Xi Jinping la muestra de amistad hacia Rusia es un arma más en el arsenal de sus pretensiones de diputarle el liderazgo a los Estados Unidos.  Por ahora es claro que China con Rusia e Irán a sus lados propone una alianza para enfrentar a los Estados Unidos, la Gran Bretaña y sus aliados de la OTAN.

Me late que lo del mundo multi polar no es más que un cuento, China busca un liderazgo que le permita pararse de tú a tú con los Estados Unidos, un mundo bipolar.

Estamos sin duda ante el surgimiento de la Guerra Fría 2.0 y si las potencias nucleares, Rusia, China y Estados Unidos no se cuidan ante la posibilidad de la tercera guerra mundial.  Todo eso pueden ser especulaciones, lo que es cierto es que la confrontación geopolítica que se profundiza con la visita de Xi a Rusia aplaza diálogos y concertaciones entre los grandes sobre temas de mayor urgencia como pueden ser el cambio climático, la desigualdad entre las naciones, la vigencia de los derechos humanos y, claro está, la vigencia de esa vaina que llaman democracia.

Mañana martes se sabrá mejor qué rumbo toma la alianza y por ende qué nos espera.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @juanmaurrutiav1


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