Breves internacionales

Un poco haciendo eco de las declaraciones de Juan Manuel Santos al New York Times, vale la pena detenerse a mirar otras noticias que no son la guerra del genocida.  A Santos le han caído encima porque interpretan su declaración como que le quiere restar importancia a la guerra del genocida.  Yo no lo veo así, lo que dice el expresidente es que la humanidad enfrenta problemas iguales o más graves a los que hay que ponerles atención.

La democracia turca

Estuve muy involucrado con todo el proceso de salvamento y rescate, de ayuda de emergencia, de apoyo continuado a los damnificados en los albergues temporales y de reconstrucción que tuvieron lugar entre enero de 1999 y finales de 2002 tras el terremoto que sacudió el eje cafetero el 25 de enero de 1999 pasada la una de la tarde.  Con el presidente Pastrana y varios otros miembros del gobierno, aterrizamos en un aeropuerto severamente afectado en Armenia el mismo 25 de enero en hacia las 4 de la tarde.  Nos subimos en unos helicópteros y nos dirigimos hacia el centro de Armenia, debíamos aterrizar en el cuartel de la policía, pero mientras hacíamos la aproximación vimos cómo se desplomaba el edificio resultado de una réplica.  Por instrucciones del presidente me quedé en Armenia esa noche, más precisamente en una habitación del Club Campestre que esta ubicado en La Tebaida, muy cerca del aeropuerto.  Regresé a Bogotá una semana después y durante los seis meses siguientes pasé más de la mitad de mi tiempo en Armenia, en donde nos alojaba el generoso empresario cuyabro Iván Botero Gómez en una casa en la zona de La Tebaida. 

Todo este rollo para decir que viví integralmente el proceso de rehabilitación y de reconstrucción en todas sus etapas.  El terremoto del Eje Cafetero es pálida sombra de lo que están viviendo los habitantes de las zonas afectadas por el terremoto en Turquía y Siria.  Pero por lo que he ido leyendo, las reacciones de las comunidades no son diferentes.  Cuando suceden estas tragedias, pasada la etapa de aturdimiento de las primeras horas durante la cual todo mundo trata de hacer sus mejor esfuerzo para “ayudar”, y a medida que el proceso de búsqueda y rescate, y luego de remoción de escombros, va quedando en manos de los grupos de expertos en salvamento y ayuda que llega de diversos países, y también a medida que la atención a los damnificados se va estructurando, las víctimas quedan en un estado de marasmo, sin vivienda, habiendo perdido sus enseres y en muchos casos sus quehaceres, con sus formas de vida severamente afectadas.  Surge en esos momentos, la rabia, la frustración y claro la culpa es del gobernante.  Aparecen los políticos inescrupulosos que pretenden pescar en río revuelto. Recuerdo por ejemplo una inoportuna y poco constructiva visita de la excandidata presidencial Noemí Sanín, siempre tan bien puesta y tan elegante, al eje cafetero pocos días después del terremoto.  Aparecen los periodistas inescrupulosos como Darcy Quinn y Vicky Dávila a quienes les pareció “interesante” anunciar los lugares en donde se estaban haciendo saqueos y animar a la gente para acompañarlos y grabar la noticia.

El efecto político del terremoto que dejó cerca de 40,000 muertos en Turquía (y unos 6,000 más en Siria) y unos dos millones de damnificados que perdieron sus viviendas, puede ser tan devastador como el terremoto.  Este año, a principios de mayo, deberían llevarse a cabo elecciones en Turquía.  Antes del terremoto, el líder turco Tayyip Erdoğan ya andaba buscando fórmulas para evitar una derrota en las elecciones, su proyecto es el de perpetuarse en el poder empezando con un nuevo mandato de cinco años para su régimen autoritario y clientelista o amiguista como lo describe el analista Dr. Karabekir Akkoyunlu en una entrevista con Nino Omer del diario The Guardian, publicada el 20 de febrero en First Edition, el boletín informativo (Newsletter) que publica todos los días.

La situación política de Erdogan no era la mejor antes del terremoto y Akkoyunlu sostiene que va a empeorar.

La reconstrucción de la zona devastada por el terremoto, que ayer sufrió una réplica bastante fuerte será un proceso complejo que tomará lo mejor de las capacidades del Estado turco y de la ayuda internacional.  Por sus antecedentes y por su comportamiento autocrático y clientelista, preocupa que Erdoğan y su gente traten de aprovechar el proceso para amarrarse al poder y que uno de los efectos del terremoto sea el debilitamiento de la democracia turca que hace 25 años, cuando estuve en Estambul en un par de ocasiones para apoyar un programa de mercadeo social de anticonceptivos se suponía ser el más laico y democrático de los gobiernos de los países musulmanes.

Elecciones en Nigeria

No conozco un país más caótico y más complejo que Nigeria.  En una ocasión tras una misión de diez días en Lagos y en Abuja, la capital, me refería a Lagos como el caos organizado y a Abuja como el espejismo de la existencia de autoridad.  En otra ocasión, a mediados de los años noventa cuando dirigía un programa de prevención de SIDA en África tuve que viajar a Abuja y en esos días la noticia del momento era la desaparición de un super tanque cargado de petróleo nigeriano que iba para Brasil.  Resulta que el ministro del ramo le había vendido el cargamento a un tercer país y ordenó que el barco se desviara.  No recuerdo cómo acabó esa historia.  En el aeropuerto de Lagos me secuestraron el pasaporte y tuve que pagar rescate de 50 dólares, en el hotel Sheraton de Lagos el man de la recepción cobraba “mordida” para respetar las reservas.  Nigeria es un país con unas dinámicas impresionantes, los ricos son muy ricos, los músicos son muy buenos músicos, Nollywood, el cine nigeriano, está a la altura de Bollywood y de Hollywood y qué decir de los estafadores nigerianos que son muy eficientes estafadores.

Las elecciones presidenciales nigerianas son el próximo sábado 25, el país, con una población de más de 210 millones de habitantes, el sexto más poblado del mundo, sigue sumido en el caos y la corrupción.  Para The Economist, el candidato Peter Obi puede ser la solución.

Nigeria y África necesitan urgentemente que la situación de ese país se enderece.

Sucias prácticas

Entre el 15 y el 17 de febrero en The Washington Post, en BBC y el 19 de febrero en El Espectador aparecen las publicaciones del proyecto Story Killers publicado por Forbidden Stories, una ONG cuyo lema es “matar al periodista no matará la historia”.

Eliminalia y Team Jorge son dos organizaciones dedicadas a “torcer” la verdad para “limpiar” la imagen de sus clientes.

El proyecto Story Killers en el que participaron más de 100 periodistas de diferentes medios destapó las descaradas prácticas, muchas de ellas ilegales a las que los “limpiadores de imagen” recurren.

Los medios participantes son

The Guardian and Observer, Le Monde, The Washington Post, Der Spiegel, ZDF, Paper Trail Media, Die Zeit, Radio France, Proceso, OCCRP, Knack, Le Soir, Haaretz, The Marker, El País, SverigesTelevision, Radio Télévision Suisse, Folha, Confluence Media, IRPI, IStories, Armando Info, Code for Africa, Bird, Tempo Media Group, El Espectador, Der Standard, Tamedia, Krik.

Irán apareciendo los nombres de los “clientes”, por ahora un avance de El Espectador .

Brevísimas

Ucrania, claro

La visita sorpresa del presidente Biden a Kyiv tiene a los analistas emocionados.  Es claro que el mensaje del compromiso de los EEUU con Ucrania en la defensa de su soberanía ante los demenciales ataques del genocida le sube la moral a muchos.  Sin embargo, más que visitas sorpresa y declaraciones como las de muchos líderes “occidentales” en la cumbre de seguridad en Munich, lo que Ucrania necesita son armas y aviones, armas berracas para enfrentar la próxima andanada que el genocida está preparando, y aviones para ir a buscar los cobardes lanza misiles que atacan a la población civil desde bien adentro de la tierra del genocida.  Hace dos años, no recuerdo si fue el 21 o el 22 de febrero, el genocida le prometió al presidente francés Emmanuel Macron que no iba a invadir.

Petro, claro

Y ya para terminar impresiona que a punta de tuits el mesías haya logrado que el congreso peruano lo declare persona no grata.  Uno hubiera esperado que los tuits se hubiesen referido a las cochinadas de Daniel Ortega y que fuera el tirano nicaragüense el que lo declarara persona no grata.  No envidio a la pobre gente de la cancillería teniendo que lidiar con los tuits del presidente.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter:@Juanmaurrutiav1


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