Copietas

Copietas panderetas calzoncillos de balletas.

No sé eso como se diga en portugués, pero diantres, los “bolsonaristas” no se midieron.  En primera instancia cuando, de reojo, canaleando, mientras cargaba una muy divertida serie que se llama The White Lotus, en HBO, vi que el domingo 8 de enero, dos años y dos días después, un grupo de loquitos imitaba la terrible toma del capitolio en Washington DC.  Joder, ni eran poquitos, ni eran loquitos, eran “bolsonaristas” enardecidos que buscaban que se diera un golpe de estado para derrocar a Lula, inaugurado tan solo una semana antes.  Ya leyendo los reportes de medos serios va uno descubriendo que fue una operación organizada y financiada.  Una estupidez de incalculables proporciones.  No sabe uno que pensaban los líderes y organizadores de semejante babosada.  Cualquier persona con cinco dedos de frente, como dicen en Colombia, se hubiera percatado del tamaño de los efectos negativos de la “insurrección” trumpista del 6 de enero del 2021.  Pero no, los “bolsonaristas” creyeron que iban a lograr su objetivo y se lanzaron en la copiada aventura a ojo cerrado.  Resultado, 1500 babosos detenidos, los campamentos que los seguidores del loquito brasileño destruidos y el rechazo de más del 70% de la población según encuestas realizadas recientemente.  Ahora bien, imagina uno que los líderes de la babosada sintieron que a diferencia de sus antecesores gringos, ellos si contaban con cierto apoyo de las fuerzas militares y de policía brasileñas y que su elucubrada acción resultaría en cierta forma en una debilitación de la gobernabilidad del presidente Lula.  De hecho, la BBC reporta hoy que la justicia ha ordenado el arresto de varios altos funcionarios.  Se anuncia la destitución y detención del coronel Fabio Augusto (¿nombre de emperador romano?), comandante de la policía militar.  El procurador encargado también ha denunciado el papel que puede haber jugado el ex ministro de justicia de Bolsonaro, Anderson Torres, quien se desempeñaba como jefe de seguridad pública en Brasilia.  Parece, sin embargo, que tacaron burro, pues lo que ha trascendido tiende a demostrar que el apoyo entre las autoridades militares y de policía se limitó a algunos individuos.

Los muertos del COVID en China. 

Bajo el titular, Imágenes de Satélite muestran multitudes en los crematorios de China mientras la oleada del COVID crece (traducción JMU). 

An overwhelmed funeral home in Chengdu, China, stopped offering memorial services, budgeting just two minutes for each family to say goodbye to loved ones before cremation. A funeral parlor on the outskirts of Beijing quickly cleared space for a new parking lot. Scalpers in Shanghai sold places in line at funeral homes for $300 a pop to grieving relatives trying to get cremation slots.

El Washington Post reporta:

Still, the Chinese government continues to insist that fewer than 40 people have died in China of covid since Dec. 7, when “zero covid” restrictions aimed at entirely eliminating the virus were suddenly dropped — and infection numbers exploded .  Una desbordada funeraria en Chengdu, China, dejó de ofrecer servicios de velación, asignando sólo dos minutos para que cada familia pudiese despedir a sus amados difuntos antes de la cremación.  Otra funeraria en las afueras de Beijing rápidamente despejó el espacio para añadir un nuevo estacionamiento.  Revendedores en Shanghai venden lugares en las filas de las funerarias por trescientos dólares para los deudos que tratan de conseguir un cupo en los crematorios.  Así y todo, el gobierno chino continúa insistiendo que menos de 40 personas han muerto de COVID desde el 7 de diciembre de 2022 cuando fueron levantadas las restricciones de la política y el número de infecciones explotó.

Esa sí que es la crónica de una muerte anunciada.  Se sabía desde mediados de diciembre cuando Xi Jinping ordenó suspender la política de Cero COVID.   El gobierno niega todo y al levantar las restricciones, ha abierto sus fronteras tanto para quienes quieran viajar al exterior, como para los pocos turistas aventureros que se atrevan a visitar un China en plena oleada de COVID.  En respuesta doce países, que incluyen a los Estados Unidos y a algunos de Europa, imponen medidas para exigir pruebas negativas para ingresar.  El gobierno chino amenaza con retaliaciones, acusa a esos países de tomar medidas por motivaciones políticas y de segregación, y toma medidas de reciprocidad imponiendo restricciones a los viajeros de Corea del Sur y de Japón.  Con mucha audacia, con el virus rampante en China, el gobierno empieza a exigir pruebas PCR negativas a quienes llegan.  Comienza con dificultades el tercer período de la era Xi Jinping.  El líder (¿dictador?) emula a Mao Zedong al poner su programa por encima del bienestar de la población.

Cucharaditas internacionales

Harry el “niño diferente”.  El mechicolorado príncipe británico decidió salir del closet y como dice Felipe Zuleta, no salió por la puerta, sino que la agarró a patadas y la rompió en mil pedazos.  Sacó los trapos al sol.  Se despachó con toda clase de revelaciones que parecerían dejar bastante mal parada a la realeza, ya de por si golpeada con la ausencia de la reina Isabel II, el pobre Carlos III no tiene ni una milésima de su liderazgo.  Según The Economist, nada bueno, nada ni siquiera malo, todo feo y sucio y estúpido, en el libro que publica el principito valiente, asesino de talibanes a quienes veía como piezas de ajedrez.  Y todo por un puñado de dólares.  Pero lo profundamente preocupante es que el pinche libro se haya ido convirtiendo en el éxito editorial del momento y posiblemente del año.  Según BBC la patética obra ya ha superado los records históricos de ventas.  El mundo tiene que estar muy “jodido” para que esas cochinadas sean noticia.

Inundada California.  Y todavía hay quienes pretenden que el cambio climático no existe.  No hay mucho más que decir.  Puede haber diferentes explicaciones, pero que el clima está exacerbado no hay duda.  Europa estuvo en llamas este verano.  Media Colombia inundada.  Estados Unidos ve como una tormenta tras otra, en el este y en el oeste, van dejando oleadas de muerte y destrucción.

Blu Radio 40 muertos dejó en Perú un enfrentamiento entre quienes protestan por la destitución de Pedro Castillo y la policía en un aeropuerto en Juliaca, Puno en el sur este andino, frontera con Bolivia.  El gobierno le cerró la entrada a Evo Morales quien parece quería ir a meter la manito.  La fiscalía investiga a la presidenta Dina Boluarte por genocidio.  Eso sigue bastante prendido.

Mercenarios del grupo Wagner, contratados por el genocida anuncian que se han tomado la ciudad de Soledar en Ucrania.  ¿qué más porquerías le van a aguantar a Putin?

Falleció el cardenal australiano George Pell, condenado pederasta.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1


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