
Uno de los errores más descomunales del presidente Gustavo Petro en sus primeros meses de gobierno y que parece ser se mantendrá durante toda su gestión es la desatención total y absoluta a los temas relacionados con la infancia. Para él, las niñas y los niños son sujetos de frases demagógicas y pare de contar. Habla del hambre de los niños, habla de la pobreza de los niños, pero a la hora de las acciones y de las soluciones muestra desdén e ignorancia.
En su primera acción nombró como directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, a su vecina en la urbanización de estrato siete en donde vive, que además es amiga de la señora Alcocer, no sé si compañera de danza. La señora Concha Baracaldo además de sus honrosos pergaminos de ser vecina del presidente tiene una interesante hoja de vida en la que se destacan historias de protección a un burdel vecino de Chía en donde todavía no se ha podido establecer si ejercían menores de edad, por lo menos se sabe a ciencia cierta que se negó a ordenar su cierre. También se rumora que miró para el otro lado en una que otra maniobra de volteo de tierras cuando era secretaria de planeación del municipio de Chía. Lo segundo no se ha corroborado, lo del burdel sí. Es posible que Conchita tuviera razones de peso para su decisión, esperemos que no fueran razones de pesos.
Ese siniestro personaje se posesionó como directora del ICBF y desde entonces muy poco acierto y mucha metida de pata. La comunidad de personas que llevan años trabajando con y por los niños y las niñas de Colombia, al unísono le pidió al presidente que no nombrara a doña Conchita y luego le ha pedido en distintas y frecuentes ocasiones que la reemplace. ¡Ah! pero le vale, “los amigos son los amigos” así no tengan las credenciales para ocupar sus cargos, si no que lo diga el director de Colpensiones.
Y sale el señor presidente con la cereza del pastel. En la instalación de una olla comunitaria, de las mismas que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar instaló en todo el eje cafetero en 1999 para atender a miles de damnificados del terremoto que tuvo lugar en enero de ese año, al presidente se le ocurre decir:
“Para lograr que los niños estén nutridos, tenemos que conseguir que el territorio produzca la comida. El mismo territorio donde viven los niños, con la comida que se puede producir en ese territorio y no importar. Hoy la bienestarina debe estarnos costando un ojo de la cara por estarla importando” (Cambio, Poder dic 28 de 2022)
Ignorante apreciación, irresponsable afirmación.
Fue durante mi gestión como director del ICBF que se tomó la decisión de “tercerizar” la producción de bienestarina. La bienestarina es un producto desarrollado por nutricionistas colombianos. Es una mezcla de harina de soya desengrasada, harina de trigo fortificada, leche entera en polvo y fécula de maíz a la que se agregan micronutrientes y vitaminas.
Si señor Petro, algunos de los ingredientes de la bienestarina son importados, como el maíz y el trigo que consumen todos los colombianos y las colombianas
¿Esos también los va a prohibir, o sea hay que reemplazar el pan y la arepa?
Señor Petro, la bienestarina se produce en dos plantas construidas y operadas por le ICBF en Sabanagrande, que no queda en China, sino en Atlántico y en Cartago, que queda en un departamento que se llama el Valle del Cauca. Las plantas fueron operadas y administradas por el ICBF, con bastantes deficiencias, hasta 2002, cuando se adjudicó el primer contrato de prestación de servicios para su producción. Esa licitación nos costó sangre sudor y lágrimas pues se nos acusaba de estar “privatizando el ICBF”. El contrato se adjudicó a la firma Industrias Delmaiz, más conocida como Fruco Maizena®, filial colombiana de Corn Products Andina. La última licitación fue adjudicada en 2022 a la multinacional Ingredion (https://ir.ingredionincorporated.com/).
La bienestarina que se consume en Cartagena se importa desde Sabanagrande y la que se consume en Cali desde Cartago, por si a eso se refiere la ignorante afirmación de Petro.
La mayoría de las materias primas son de producción nacional. Yo tuve que enfrentar, como director del ICBF, un debate porque el contralor de ese entonces, el marigüano Carlos Ossa, me acusó de estar dándoles a los niños “soya transgénica”. Del debate salí airoso cuando le demostré al muy honorable y muy corrupto representante Plinio Olano, citante del debate, que toda la soya que compraba el ICBF, se compraba en la Bolsa Agropecuaria y que era de origen llanero, certificada por el ICA y que la soya genéticamente modificada no generaba ningún peligro para la salud. Todos los puestos de trabajo generados por la producción y distribución de bienestarina son colombianos.
Para rematar señor presidente, en su ignorancia absoluta Usted plantea que se debe sustituir un suplemento nutricional por la comida que se produce en el territorio. Mal informado señor Petro, si Usted tuviera en la dirección del ICBF a una persona que conociera el tema le hubieran explicado que los suplementos nutricionales son eso, suplementos y son para suplementar los faltantes nutricionales en la alimentación de las madres gestantes y de los niños y niñas menos favorecidos que son los que no pueden comprar, como su esposa y la señora Conchita, la comida en Carulla de Centro Chía. No señor, eso que Usted llama la comida que se produce en el territorio, en muchos casos deja serios vacíos nutricionales.
No señor presidente, la bienestarina no es importada y no se debe sustituir. Usted quiere hacer un cambio importante, para eso lo elegimos lo colombianos, póngale bolas a los niños y a las niñas, son casi la mitad de la población y los más vulnerables y vulnerados, cambie a esa funesta directora.
PELÉ
El perro de mi mamá se llamaba Pelé y lo adoró. Estoy seguro que ella estaba en la puerta del cielo esperándolo para darle un abrazo.
El argentinismo de los comentaristas deportivos suramericanos es lamentable. Mientras los comentaristas ingleses, que se inventaron el fútbol no dudan en decir que fue el más grande, mientras los grandes jugadores del mundo entero lo llaman El Rey Pelé, en el programa de ESPN de los argentinos se hablaba de Pelé, pero no de su fútbol sino de su relación con Diego y en Colombia los argentinizados, en lugar de entender cuán grande fue Pelé, se dedican a una insulsa comparación con Maradona y con Messi. Joder.
En fútbol de Pelé se oía por la radio. El de Maradona y el de Messi se ven y se repiten en la televisión y, hoy en día, en todas las redes sociales. No hay comparación posible.
Pelé fue el más grande. Luego están los demás. Messi me gusta más que el drogo ese de Maradonna, pero me parece, por ejemplo, que Mané Garrincha fue mejor que Messi, pero tuvo menos exposición. Ahí les dejo.
Y ahora sí Feliz, Próspero y Saludable 2023. Chaus.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1

2 respuestas a “La ignorancia es atrevida”