¿Rompan con cuidado?

Anoche nuevamente un grupo de mujeres a quienes los “periodistas” de Blu Radio, en especial su director Néstor Morales, llaman despectivamente “esas señoras feministas” bloqueaba la calzada de Transmilenio en la ruta de Suba.  Nuevamente protestaban por otro caso de abuso sexual contra una mujer en el sistema de transporte público.  Nuevamente Morales y sus colaboradores se “indignan” por las protestas.  No puedo cohonestar la violencia y los actos de vandalismo perpetrados por algunos colectivos de mujeres en la noche del jueves pasado, seguramente las mismas que trataron de prenderle candela a la puerta de la catedral en una manifestación a favor del aborto.  Pero a ratos se me ocurre que rompen con razón.  En Colombia hay más de 25 millones de mujeres, más de la mitad son mayores de 13 años y de esas el 80% que son las que usan el transporte público y las que circulan solas por caminos y veredas están en alto riesgo permanente de ser víctimas de abuso sexual.  Entonces, cada vez que a un desadaptado se le ocurre agredir sexualmente a una mujer, las más de DOCE MILLONES de mujeres que diariamente salen a estudiar, a trabajar, a divertirse, a parchar, son víctimas de esa misma agresión y caminan por la vida asustadas.  Y cada vez que un desadaptado de esos agrede sexualmente a una mujer, y sienten que el Estado ni la sociedad las protegen, a ellas, los doce millones o más, les dan ganas de romper, porque vivir con miedo da rabia.

Juan Pablo González era uno de esos antisociales, tenía un historial de abusador, asaltó a Hilary Castro, la forzó, lo detuvieron y ante la pasiva mirada de los policías encargados de la URI a donde había sido trasladado, fue asesinado, molido a golpes por sus “compañeros” de celda.  Los delincuentes se tomaron la ley por sus propias manos.  Además de ser un miserable violador, González acabó siendo víctima de un sistema de justicia que ha hecho crisis.

En lo que va corrido de 2022, se han presentado 5,742 denuncias por delitos sexuales en el sistema de transporte público de Bogotá y más de 42,000 denuncias por el delito de violencia intrafamiliar.  Estos datos evidencian la incapacidad del Estado, en todos sus niveles.  No hay programas de prevención, no hay capacidad de reacción, no hay un esquema coordinado y eficaz de atención a las víctimas, nada funciona y, entonces, a las mujeres no les queda más que la protesta y ante la frustración, esa protesta se torna violenta.  Y los medios se limitan a indignarse con “esas feministas”.

Perlitas colombianas

En Hidro Ituango sigue la tragedia.  Se pregunta uno si esa obra no es un elefante blanco.  El gobierno nacional cuestiona la oportunidad de cumplir con el plazo que la CREG le ha dado a EPM para que inicie la operación de dos turbinas y así cumpla con el compromiso contractual de producción de energía.  La razón expuesta por la ministra de ambiente es que ante el riesgo de que se afecte una montaña y en aplicación del principio de precaución se debe aplazar la entrada en operación de las turbinas.  Se pregunta uno si el tan manido principio de precaución no se ha debido aplicar cuando los antioqueños se lanzaron en la aventura de Hidro Ituango ¿por soberbia tal vez? 

Y si en Antioquia llueve, en Bogotá no escampa.  El gobierno nacional ha resuelto, en esta caso creo yo, que por soberbia del mesías, aprovechar que se requieren fondos de la Nación para la segunda línea, imponerle a Bogotá que se vuelva a estudiar la posibilidad de que la primera línea del metro sea subterránea.  Eso significa muy posiblemente otra demora en el metro que Bogotá no se ha demorado sino alguito más de sesenta años en empezar a construir.  ¿Será que este siglo si habrá metro en Bogotá?

El caso del embajador de Liberland que engañó a los alcaldes de Manizales y Pereira es la repetición de la repetidera, la Cucharada recomienda para que el lector entre en contexto la película El Embajador de la India.

https://www.rtvcplay.co/peliculas-ficcion/el-embajador-de-la-india

Cucharaditas internacionales

El genocida anuncia que sus tropas se retiran de Kherson, la ciudad cuya captura al comienzo de su loca aventura había cacareado como una gran victoria.  Eso si el retiro va acompañado de una cobarde escalada de bombardeos con drones a la población civil.

La marea roja anunciada por el partido republicano y el expresidente Trump, resultó siendo un charquito dice una comentarista del Washington Post.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrtuiav1


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