
Parece que ha llegado la hora de hacer un alto en el camino e invitar a una profunda reflexión sobre la corrupción. Ni la Paz Total, ni la reforma agraria, ni la reforma del sistema de salud, nada de lo que propone el presidente para que los colombianos podamos vivir sabroso serán posibles si no se detiene la corrupción.
La corrupción se volvió paisaje. Cada semana estalla un nuevo escándalo. Y cada semana aparece un inocente funcionario que logró mediante artimañas corruptas amasar una enorme fortuna, en el manejo de recursos públicos desviados de su objeto, sin que unos entes de control también corrompidos hasta los tuétanos hayan hecho el más mínimo esfuerzo por investigar correctamente.
“Al perro no lo capan dos veces, pero a los colombianos si nos pueden robar una y mil veces” es la frase con la que comienza una muy recomendada columna de Enrique Santos Calderón hoy en Los Danieles. Siguiendo con los Santos, recomiendo también los escritos de su sobrina Valeria titulado «Una Empresa Criminal I y II» que detallan el alcance de la corrupción en ese esperpento institucional, cuna de ratas que se convirtió la Sociedad de Activos Especiales (SAE) que reemplazó a la también muy corrupta Dirección Nacional de Estupefacientes, uno de cuyos directores Carlos Albornoz paga condena por sus fechorías.
El artículo central de Cambio dice: “El exdirector general de la Policía es depositario de cuatro fincas que pertenecieron al esmeraldero y narcotraficante extraditado Pedro Orejas. Todo ocurrió en la SAE”.
Aquí las referencias:
https://cambiocolombia.com/articulo/poder/general-rodolfo-palomino-finquero-por-arte-de-mafia
https://cambiocolombia.com/opinion/los-danieles/bienes-esfumados
https://cambiocolombia.com/opinion/puntos-de-vista/una-empresa-criminal-ii
Ese es el escándalo de esta temporada. El de la anterior temporada fue el de los OCAD Paz del que lo último que supimos es que el ex director del DNP entidad encargada de los OCAD se ha construido una mansión cuyo costo no se compadece con los ingresos de un funcionario público probo, por altos que estos sean.
En la anterior el de la empresa criminal del senador Mario Castaño a la que se ha llegado a vincular a la mamá del ex presidente Duque.
Y así podemos seguir hasta el siglo XIX, como lo atestigua el excelente libro de Arturo Abella:
Estamos pues empezando el tercer siglo de nuestra existencia como nación soberana y si hay algo que ha caracterizado esos doscientos años de vida republicana, puede ser la maldita corrupción.
Tristemente al gobierno del Cambio, el tema de la corrupción le importó y le importa para el discurso demagógico. En la semana que termina el presidente volvió a utilizar la plataforma de los Diálogos Regionales Vinculantes para lanzar un discurso demagógico, para promover la lucha de clases y enfilar baterías contra Estados Unidos.
Poco o nada dijo sobre la corrupción que le ha hecho más daño a Colombia, que la suma de las empresas petroleras, las empresas de carbón y esos ricos que tanto detesta pero que tanto emula con sus zapaticos Ferragamo que le regaló su mujer y sus edredones de plumas que compró para mirar sus novelas favoritas bien abrigadito en su televisor de 85 pulgadas.
Para no enfrentar la corrupción rampante en materia de titulación de tierras ya sea baldíos de propiedad de la Nación o tierras despojadas a las malas por los beneficiarios de la política agraria de paramilitares y guerrilleros, el presidente prefiere romper la regla fiscal, y endeudar a la Nación en sesenta billones de pesos comprándole tierras a “los ganaderos organizados de José Felix Lafaurie”.
La verdadera reforma agraria no consiste en ayudarle a los terratenientes a deshacerse de sus propiedades menos atractivas y menos productivas; consiste en corregir ante todo la injusticia en la tenencia de la tierra generada por la corrupción. Si no vea Usted querido lector el caso del general Palomino y hágase una preguntita ¿cuántas como esta?
Si, lamentablemente siente uno que el gobierno del Cambio no se va a meter con la corrupción de a mucho que digamos. Tiene otras preocupaciones más importantes como la de imponer una ideología extremista, el país le importa poco.
Internacionales
Todo como previsto- Se cayó Liz Truss, la derrotó la lechuga. La Primera Ministra del Reino Unido fue derrotada por una lechuga en una apuesta lanzada por el diario The Daily Star el 14 de octubre, cuando empezaron los problemas de las señora Truss por su errónea y soberbia política económica. El jueves 20 de octubre cuando la señora Truss anunciaba su renuncia, le lechuga seguía “fresca como una lechuga”. 45 días duró el mandato de Liz Truss, el berenjenal político resultante ha puesto a la Gran Bretaña en la lista de los “banana republics” según el diario alemán Der Spiegel o a un nivel comparable al de Italia en donde los gobiernos se cambian con más frecuencia que la ropa interior de muchos de sus ciudadanos, como dice The Economist al poner Welcome to Britaly en el título de su portada de la edición de este fin de semana. Dicen que los italianos están furiosos.
También como estaba previsto, al cierre del XX congreso del Partido Comunista Chino, Xi Jinping queda en el poder absoluto y anuncia un Comité Central del Politburó conformado por un grupo de leales aliados que llegan al cargo justamente por su fidelidad más que por antecedentes meritorios. Generó conmoción internacional que el ex presidente Hu Jintao (2002 – 2012) fuera dramáticamente escoltado a la salida minutos antes de la votación final. La postura oficial del Partido Comunista es que el ex presidente tiene problemas de salud, pero se especula que los problemas son más con el Partido Comunista y que está siendo víctima de una purga política. Sorprende que los primeros en felicitar al presidente Xi por su reelección son el genocida y el loquito de Corea del Norte.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1
