
El expresidente Trump tiene dominado al partido republicano. Leashed (con collar y correa) es el titular de la portada de la edición del Economist de este fin de semana. El Washington Post con otras palabras viene diciendo lo mismo.
¿Qué ha pasado?
Entre abril y agosto se celebran primarias, que son las consultas internas de los partidos, en ciertos Estados en donde hay elecciones en noviembre de este año. En el caso del partido republicano una ya significativa cohorte de precandidatos, para las elecciones de Senado, de Cámara, para las Gobernaciones y otros cargos claves en la organización de los Estados, han ganado sus respectivas primarias gracias al apoyo que les ha brindado el ex presidente y en casi todos los casos porque han defendido la tesis de Trump de que la elección de Joe Biden en 2020 fue ilegal. La más significativa de estas victorias es la de Harriet Hageman que en Wyoming le infligió una derrota humillante a Liz Cheney, quien ha sido la mayor crítica de Donald Trump en el seno del partido republicano y quien fue uno de los diez miembros de la cámara de representantes que votó a favor del “impeachment” promovido por Nancy Pelosi y que fracasó estruendosamente en el Senado. De esos diez representantes cuatro fueron derrotados por candidatos de Trump, cuatro decidieron que era mejor retirarse y no competir en una primaria y tan sólo dos serán candidatos de nuevo.
La mayoría de los precandidatos apoyados por el expresidente han acogido su discurso negacionista y sostienen como él que la elección de 2020 fue “robada”. Argumentan, también, como él, que todas las investigaciones sobre Trump como la que lleva a cabo la Cámara de Representantes sobre los incidentes del 6 de enero de 2021 y la más reciente del Departamento de Justicia sobre una posible violación de la ley en materia de espionaje y tenencia de documentos clasificados que no deberían estar en la casa de él, son mera persecución política sin fundamento.
Hoy por hoy Trump aparece imbatible si decide aspirar a la nominación del partido republicano como su candidato a la presidencia en 2024: “Trump has an absolute viselike grip on the Republican electorate, and if he wants to be the Republican nominee in 2024, he will be,” dice John Thomas quien hasta hace unos días era parte del equipo del gobernador de Florida Ron DeSantis, un peligroso ultra derechista republicano que aspira ¿o aspiraba? a la nominación del partido para 2024. Dice Thomas que le ha recomendado a DeSantis que ponga su aspiración en el congelador por ahora. En cambio, Liz Cheney ha dejado que crezcan rumores sobre su posible aspiración a la nominación en 2024, espera la señora Cheney poner en aprietos la candidatura de Trump.
Además, hay analistas que sostienen que la estrategia de Trump de humillar a los republicanos que no apoyaron ciegamente su pretensión de “voltear” el resultado de la elección del 2020 puede ser contraproducente ya que Trump ha impulsado candidaturas de políticos sin experiencia que tendrán que enfrentar duras contiendas en noviembre contra experimentados candidatos demócratas. Eso está por verse.
El efecto Mar a Lago. A primera vista el allanamiento de la casa del expresidente en Mar a Lago parece favorecerle. Las contribuciones al grupo de acción política de Trump superaron el millón de dólares diario en por lo menos dos días luego del allanamiento. Dice Thomas que le pusieron el freno a la campaña de DeSantis en cuanto vieron los efectos del allanamiento de Mar a Lago. La base trumpista se nutre y fortalece cuando ven a su ídolo como una víctima del Estado.
En su última y descarada medida Trump ha demandado al Departamento de Justicia con el fin de detener la investigación. Sigue siendo el pleitero de siempre, y ¿por qué no? si siempre le ha funcionado y entre más enfrentado con el Estado y el establecimiento más apoyo va a tener entre los extremistas y los borregos que los siguen. Desde la extrema trumpista se ha llegado hasta pedir que se le retiren los fondos federales al FBI, imitando las peticiones del otro extremo de retirarle los fondos federales a la policía en algunos estados. Propuesta ridícula responde Mike Pence, el vicepresidente de Trump.
Cucharaditas locales
Nuevamente, y para facilitar un posible diálogo con el ELN, el gobierno y la fiscalía levantaron las órdenes y solicitudes internacionales de captura que pesan sobre la “comisión negociadora” de ese movimiento. Surge una duda, nadie sabe si esa comisión que lleva años en La Habana tiene alguna representación del ELN de hoy en día. Por ahora se anota que el influyente comandante Gabino no aparece en la lista.
Casa por Cárcel para Andrés Felipe Arias. Mucha gente se rasga las vestiduras, no se dan cuenta que la Casa por Cárcel sigue siendo cárcel y que además si alguien ha recibido intensa sanción social por sus actos corruptos es el ex ministro de agricultura. Ojalá así fuera con gente como Karen Abudinen o Luis Alberto Rodríguez protegidos por Iván Duque y su fiscal de pacotilla y que se pasean mondos y lirondos con los billones que se robaron ¿cuánto les tocó a Duque y a su portadora de sandalias?
Cero y van dos, luego de que se cayera el nombramiento del jefe del DNP, que no cumplía requisitos por no haber nacido en Colombia, ayer, finalmente, y tal como se esperaba se cayó el nombramiento de Mery Gutiérrez como ministra las TIC:
https://www.bluradio.com/nacion/fin-de-la-novela-mery-gutierrez-no-sera-la-ministra-de-las-tic-rg10
Falta la tercera, no es sostenible la posición del lentejo y tramposo Guillermo Reyes en el ministerio de transporte.
Petro le ¿ordenó?, o le explicó a la ministra de trabajo que la vaina es concertando y anunció que la reforma laboral no se presentará sino hasta el año entrante y dijo que de aquí a diciembre o enero la tarea de la ministra será la de crear un clima laboral positivo. Es decir, no más empresarios avaros.
Ayer empezó el debate de la tributaria de Petro. Se discute si las “iglesias” deberían pagar impuestos. ¿A alguien se le ocurre decir que no? Yo me equivoqué, con la cantidad de carreta que soy capaz de hablar yo hubiera sido un exitoso pastor y hoy en día sería muchísimo más rico, y ni qué decir de mi vida sexual.
Y ya para terminar hoy se cumplen seis meses desde que el genocida empezó su aventura ucraniana. Ucrania resiste y los países de la OTAN siguen hablando caca.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
