Cucharaditas para no hablar de elecciones

Foto: Frank Augstein/AP

Absolutamente mamado con el tema de las elecciones colombianas del 19 de junio.  No puedo más con la toxicidad de la campaña.  Votaré en secreto y veremos.  Mientras, algunas cucharaditas internacionales para no perder la costumbre.

¿Significativo?

Tom Rice, por cinco períodos elegido senador republicano en el estado de Carolina del Sur se atrevió a lo imperdonable, votó a favor del impeachment a Trump y, el expresidente se la cobró en la primaria del Estado que se llevó a cabo el martes.  Russel Fry, un legislador estatal apoyado e impulsado por Trump, derrotó a Rice.  Fry deberá enfrentar el candidato demócrata en noviembre, todos los analistas coinciden en que el Carolina del Sur ganarán los republicanos.  El proceso de las primarias para definir los candidatos de los partidos para las elecciones de noviembre en las que se definirán la totalidad de la curules en la Cámara de Representantes, 33 o 34 curules en el senado y 36 gobernaturas estatales, se ha convertido en un sondeo de la fuerza de Donald Trump y hasta donde se ha podido ver, el expresidente tiene bastante bien amarrado el poder en el partido republicano.  Esto mientras la aprobación del presidente Biden ha caído por tercera semana consecutiva, para llegar al 39%.

Una medida impopular

El folclórico y rumbero Boris Johnson y sus ministros se inventaron la “política de Ruanda” para enfrentar la problemática de la inmigración ilegal de quienes llegan a las costas del norte de Francia soñando con un futuro en el Reino Unido.  Diferentes ministros del interior (home secretaries) del Reino Unido llevan los últimos veinte años tratando, con muy poco éxito, de resolver el problema.  La política consiste ¡sencillamente! en que el Reino Unido le pague al de Kigale una suma que empieza con un anticipo de 120 Millones de libras esterlinas par que a cambio Kigali reciba a los inmigrantes ilegales mientras su situación se define en Londres.  Desde un comienzo la “política de Ruanda” recibió críticas de varios sectores de la sociedad, incluido según parece un miembro de la familia real.  Aunque miembros del gobierno del rumbero Boris sostienen que el número de inmigrantes a desinmigrar hacia Kigali no tiene tope, se estima que no serían en el peor (o mejor) de los casos más de unos centenares por año.  Por ahora cero cocinero.

Inicialmente 37 inmigrantes ilegales iban a abordar en la tarde/noche del martes el primer vuelo hacia Kigali.  De esos, 30 habían logrado medias cautelares en el Reino Unido, así que la suma final era de siete.  Pero la Corte Europea de Derechos Humanos falló a favor de un iraquí conocido como KN al determinar que corría “serio riesgo de daño irreversible”.  El fallo produjo otras acciones legales y finalmente el vuelo fue cancelado.

La secretaria del Interior Priti Pattel dijo estar desilusionada, pero sostuvo que ya están preparando el segundo vuelo.  El folclórico Boris dejó entender que de ser necesario el Reino Unido se retiraría de la Convención Europea de Derechos Humanos para poder implementar la cuestionada política.

El problema es complicado.  Al Reino Unido la atención humanitaria a quienes buscan asilo le cuesta, según el Gobierno, mil quinientos millones de libras esterlinas al año.  Sólo en hoteles gastan cuatro millones setecientas mil libras diarias.  Y los números de “buscadores de asilo” han venido creciendo constantemente.  La BBC reporta que, en 2021, 28.526 personas buscando asilo cruzaron el canal en barco y que en lo que va corrido de 2022 lo han hecho cerca de 10,000.  La “política de Ruanda” se anunció en abril de 2022.  Entre el 18 de abril y el 5 de junio 3,599 personas buscando asilo han llegado al Reino Unido en barcos.  La “política de Ruanda” todavía no parece tener ningún efecto sobre los migrantes.

El único efecto que parece tener es que contribuye a la baja popularidad del gobierno del primer ministro rumbero.

Otras elecciones

El sistema político francés es sui generis, alguien diría es francés.  La elección de los 577 diputados de la Asamblea Nacional se celebra a dos vueltas cada cinco años y siempre luego de la elección presidencial.  El sistema es absolutamente presidencial si el presidente electo obtiene la mayoría en la Asamblea, de lo contrario se vuelve un régimen híbrido con un presidente que sigue mandando pero que se tiene que apoyar en un primer ministro escogido por la Asamblea Nacional.  Normalmente el presidente electo obtiene a mayoría en las legislativas con el impulso de la campaña presidencial.  Pero ha sucedido y puede volver a suceder, que la oposición logre voltear el resultado de las presidencial y obtener la mayoría en la Asamblea lo que obligaría a un régimen de convivencia en el que Macron elegido en abril tendría que negociar con la mayoría de la Asamblea la implementación de sus políticas.

En la primera vuelta celebrada el 12 de junio, el candidato de oposición Jean Luc Mélenchon, que logró hacer una coalición de izquierda alrededor de la NUPES (Nueva Unión Popular Ecológica y Social) logró un resultado importante. Según varios medios franceses ganó la primera vuelta.  En realidad quedaron empatados la NUPES con JUNTOS el partido de Macron.  En cada una de las 577 circunscripciones, cada partido escoge un candidato.  Si algún candidato obtiene más del 50% del total de electores inscritos en la circunscripción queda elegido, en caso contrario todo candidato que obtenga más del 12.5% de los electores inscritos pasa a segunda vuelta.  En segunda vuelta gana en cada circunscripción el que más votos obtenga.

Mélenchon ha basado su campaña en que va a obtener la mayoría en la Asamblea y será el primer ministro.  Los sondeos y los análisis de varios medios influyentes en Francia indican que ni Macron ni Mélenchon obtendrían los 289 escaños necesarios para tener la mayoría absoluta de la Asamblea.  Así las cosas, Macron tendría que buscar una coalición con la derecha de convergencia conservadora si es que este grupo logra suficientes escaños.

Interesante panorama.  Un triunfo de Macron significa el continuismo en la política europea e internacional de Francia y la implementación de los proyectos claves de Macron como la reforma de las pensiones y del sistema de salud.  Si Mélenchon logra consolidar su aspiración y forzar un gobierno de “convivencia”, aspectos fundamentales de la política francesa e internacional estarán en cuestión.  NUPES es un movimiento político anti OTAN, por ejemplo.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1


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