
El boletín número 69 de la Registraduría Nacional del Estado Civil, emitido el 29 de mayo a las 21:45 horas da cuenta de un momento histórico del devenir de la política colombiana.
Veamos.
21.418.631 colombianas y colombianos votaron el 29 de mayo, eso resulta en una participación del 54,91%, un poco, 0,8%, más alta que la participación en la primera vuelta de 2018. De esos, 8.527.768 votaron por Gustavo Petro y Francia Márquez,5.953.209 por Rodolfo Hernández y Marelen Castillo.
Federico Gutiérrez, se colgó, no le alcanzó sacó 5.058.010 votos. Ni que decir de Sergio Fajardo quien apenas si logró superar el umbral con 888.585 votos.
El 19 de junio de 2022 los votantes escogerán entre Petro y el ingeniero Rodolfo. Dos candidatos populistas y extremistas, pero sobre todo dos candidatos que nada tienen que ver con el “establecimiento”.
Eran las 5:00 de la tarde, es decir una hora después de cerradas las mesas de votación y los colombianos ya sabíamos cuál sería el resultado de la elección, el boletín 13 mostraba una tendencia definitiva. Quince minutos más tarde, el boletín No 14 de la registraduría, que reportaba los resultados del 91,66% de las mesas mostraba unos datos que ya no cambiarían, Petro aparecía con 40,44% y el ingeniero con27,99%, el resultado final coloca a Petro con el 40,32% y al ingeniero con el 28,15%.
Procedo a dar mi interpretación, libre e irresponsable del resultado:
La Registraduría le calló la boca a quienes anunciaban una debacle, a quienes irresponsablemente pretendieron arrojar un manto de dudas sobre el proceso electoral. Ellos, encabezados por el expresidente Andrés Pastrana, son los primeros grandes derrotados. Colombia recordará su irresponsabilidad.
Los votantes cerraron una página de 20 años, la página del patrón del Ubérrimo. A Álvaro Uribe Vélez no le queda más que enfrentar a la justicia, que cojea, pero llega. Claro que los politiqueros del Centro Democrático intentarán subirse al bus del ingeniero y claro que Petro se dedicará a decir que Hernández siempre fue el “verdadero” candidato de Uribe.
Nada más lejano de la realidad.
A Petro no le salieron las cosas como esperaba. Con el fracaso de Fico, se le quemó la mitad del discurso. El antiuribismo pierde vigencia y en cambio el antipetrismo la adquiere.
Sobra decir que Rodolfo es una gran sorpresa.
Fico resultó siendo lo que siempre fue, un muy mal candidato y una pésima escogencia del patrón del Ubérrimo y del presentador presidente.
Fajardo, la gran decepción. Lo tenía todo y no logró nada.
Es posible que quienes votaron por Petro, por Rodolfo y por Fajardo, (15.369.562) lo hayan hecho por sus propuestas, pero es mucho más probable que hayan votado contra Uribe/Duque.
Igualmente se puede intuir que quienes votaron por Rodolfo y por Fico (11.011.219) también estaban votando contra Petro. En esta cochada no meto a Fajardo porque creo que la mayoría de quienes por él votamos lo hicimos por una tonta lealtad a sus ideas y propuestas. Y creo también que muchos votantes de Fajardo se sentirán mejor votando por Petro que yéndose a mirar ballenas, o mariposas o pajaritos así sean preñados.
En cuanto a la segunda vuelta, se me ocurre que en las tres semanas que quedan se jugará el juego de las pasiones y de las emociones, programas y propuestas no estarán muy en el orden del día.
Imagino a Petro tratando de aprovechar el endoso al ingeniero Hernández anunciado por Fico anoche mismo para acusarlo de ser el continuismo, ya lo habían enunciado algunos petreros con el cuento del plan C, ¿le servirá?
Y me pregunto ¿con qué saldrá Rodolfo?
Por: Juan Manuela Urrutia
Twitter: @JuanmaurrutiaV1
