
Payton Grendan de 18 años, compró un rifle de asalto en la tienda de armas Vintage Firearms de Endicott en el estado de Nueva York. El dueño de la tienda dice que a él no le pareció nada raro que un muchacho de 18 años comprara un rifle de asalto en una tienda en donde la gran mayoría de las ventas son de pistolas “vintage” o sea antiguas. Joder, mucho cinismo.
Grendan se desplazó 200 millas para ir a Buffalo en donde asesinó a 10 personas e hirió a otras tres, once de raza negra y dos de raza blanca. Un crimen de odio, racialmente motivado.
A mí, esos crímenes masivos, cometidos con rifles de asalto cuya venta debería estar absolutamente prohibida, siempre me despiertan cierta curiosidad. Mi primer interés era entender como el asesino había conseguido el arma. El tipo tenía antecedentes, había amenazado a sus compañeros de colegio y por esa razón había sido hospitalizado. Hasta ahí daban mis averiguaciones. El típico caso, un joven de 18 años, obviamente desequilibrado, con antecedentes de amenazas a sus compañeros de colegio, pasa debajo del radar, porque el radar es de mentiras, compra un rifle de asalto y asesina 10 personas, casi todas de raza negra. Loco y racista.
Sigo leyendo y voy entendiendo que el crimen de Buffalo tiene más aristas, que la locura y la estupidez de los norteamericanos que no han sido capaces de superar los billones que se gastan los fabricantes de armas para asegurar que sus rifles de asalto están al alcance de la mayoría porque creen que eso es democracia.
Resulta que Grendan, escribió un manifiesto en que se declara seguidor de la Teoría de Gran Reemplazo. Upss. La mencionada teoría es una oscura línea de pensamiento, desarrollada desde comienzos del siglo pasado por racistas de diverso pelambre, pero concretizada en su versión actual por el escritor y novelista francés Renaud Camus. Miro su bibliografía y descubro un prolijo escritor, polifacético pero que se destaca por sus posiciones racistas y antisemitas.
Los supremacistas blancos han adoptado esa teoría como su credo. Eso no es raro, son una minoría de locos. Lo que asusta es que la tendencia trumpista del partido republicano ha ido adoptando las líneas de pensamiento de la teoría del Gran Reemplazo.
Entre los más notorios exponentes del pensamiento trumpista está Tucker Carlson, muy popular presentador de FOX News, quien se ha caracterizado por sus posiciones racistas. En cuanto al crimen de Buffalo, Carlson se siente muy cómodo culpando el sistema por haber permitido que el asesino comprar un arma. Niega cualquier motivación racista resultante de la radicalización generada por discursos basado en la teoría del Gran Reemplazo. Sostiene que Grendan es un loquito aislado. Carlson se niega a reconocer que la demencial masacre está ligada con las posiciones que él defiende
“Jews Will not replace us” fue el grito prevalente en la marcha de los supremacistas blancos en Charlotsville, Virginia, hace cinco años, en su momento no le pusieron muchas bolas a ese mensaje marcado por la Teoría del Gran Reemplazo.
El triunfante candidato de Donarld Trump en la primaria republicana de Ohio, J.D. Vance, sostiene que los demócratas están trayendo un importante número de votantes para reemplazar los que ya están aquí. La congresista de extrema derecha de Arizona, Wende Rogers respondía a un artículo sobre los migrantes con el amenazante mensaje “estamos siendo reemplazados e invadidos”
Marjorie Taylor Greene llevó el extremismo al Congreso rode extremism into Congress, luego de compartir un video que declaraba que “una alianza non sancta de izquierdistas, capitalistas y sionistas supremacistas han complotado para promover la inmigración y el mestizaje con el deliberado objetivo de exterminarnos en nuestros propios territorios”
A ellos se une la muy notoria y vocal congresista republicana Elise Stephanik que preside la conferencia republicana de la cámara de representantes que recurre a explicaciones basadas en la Teoría del Gran Reemplazo en sus constantes ataques contra los demócratas, a quienes acusa de pretender legalizar a once millones de migrantes para reemplazar la mayoría blanca y entregarle el congreso a la izquierda. Stephanik es congresista por el estado de Nueva York, donde ocurrió la masacre y se ha visto en calzas prietas para distanciarse del odioso crimen que los analistas relacionan con la teoría que defiende la congresista.
El discurso de odio que desarrolló Donald Trump y que se ha vuelto prevalente en el partido republicano se convierte en una peligrosa tendencia al asimilar teorías extremas como la del gran Reemplazo porque es una invitación a justificar acciones racistas violentas.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @Juanmaurrutiav1
