
Mi querido amigo Enrique Pedraza, compañero del Liceo Francés promoción 1970, emprendió un viaje paseo para llevar el carro que era de su padre un flamante Chevrolet Chevelle Classic modelo 1966, de color rojo vivo a Barranquilla. En un típico trancón en el tramo de Villeta a Guaduas, tomó una foto que compartió con nosotros y la crónica del viaje paseo se fue construyendo a medida que Quique contestaba las preguntas de otros compañeros del Liceo. Eso no da pa cucharada, se dirán las lectoras y los lectores. Algo de razón tendrán, pero resulta y pasa, como dicen los campesinos de la sabana, que el trancón produjo una demora de cuatro horas para completar un tramo de 34 kilómetros y entonces la crónica de Quique se volvió historia de Colombia.
La Ruta del Sol se llama esa vía que va de Bogotá a la costa. En 1997 el gobierno de Ernesto Samper, a través de Invias adjudica la construcción de la vía al consorcio COMSSA conformado por 11 empresas, varias de ellas pesos pesados de la ingeniería española, como ACS, la empresa del dueño del Real Madrid. Primera irregularidad, COMSSA se ganó la licitación al presentar la propuesta con el menor costo para la nación. ¡Oh sorpresa! Los problemas empezaron desde el vamos ya que el consorcio propuso cambiar la condiciones ofreciendo menores inversiones y planteando que era necesario cambiar el contrato pues no estaban en capacidad de construir nueve túneles. De ahí en adelante COMSSA se dedicó a pelear con la nación. Diez años después el Tribunal Superior de Cundinamarca condenó al consorcio a indemnizar a la Nación, en un monto de 119 mil millones de pesos. Se estimó que, los perjuicios a la Nación por el incumplimiento de las obras fueron de 290 mil millones de pesos, aunque algunos analistas sostienen que el daño ascendió a más de 800 mil millones de pesos. El resultado, en 2007 los españoles no habían construido un solo metro de carretera.
En 2009, doce años después, doce años perdidos, el gobierno de Álvaro Uribe rediseñó la obra y la dividió en tres sectores.

El primer sector, el tramo de Villeta a Puerto Salgar, de 78 kilómetros, incluye el tramo de Villeta a Guaduas de 34 cruzando la cordillera, se le adjudicó a la firma Helios, de propiedad de la familia Solarte, uno de los contratistas más corruptos que se conocen. Helios repitió la maroma de los españoles de COMSSA, se ganó la licitación con una propuesta de muy bajos costos para un proyecto de ingeniería de altísima complejidad. Obviamente no tenían ninguna intención de cumplir el contrato y su estrategia era cambiar el diseño. La construcción del tramo Villeta Guaduas no ha progresado nada. En agosto de 2021 el gerente de la Agencia Nacional de Infraestructura ANI anunció que la firma Helios entregará dos túneles y los primeros 5, si cinco, kilómetros de carretera; quedarían faltando siete túneles y 24 puentes para completar la doble calzada de Villeta a Puerto Salgar. En el pedazo de Villeta a Guaduas por el Alto del Trigo, mi compadre Quique es su flamante Chevelle se demoró cuatro horas. Según las especificaciones de la doble calzada el tramo debería recorrerse a una velocidad promedio de 50 kilómetros por hora, lo que permitiría completarlo en algo menos de una hora y de Villeta a Puerto Salgar se debería recorrer en hora y media o algo así.
El segundo tramo, la Ruta del Sol II, va de Puerto Salgar en Cundinamarca a San Roque en Cesar, son 528 kilómetros. Este tramo fue adjudicado a un consorcio encabezado por Odebrecht y Corficolombiana del grupo Aval (Sarmiento Angulo). Este contrato fue el del escándalo de Odebrecht. Obviamente no está terminado.
El tercer tramo se adjudicó al consorcio YUMA, 465 kilómetros de San Roque a Santa Marta y tampoco está terminado, pero es el que menos problemas ha presentado aunque todavía falta completar algunos tramos de doble calzada y algunas variantes.
En agosto de 2021 el presidente de la ANI informó el comienzo del proceso de licitación para completar la Ruta del Sol, es decir por tercera vez se va a contratar la construcción de la misma vía que se robaron los españoles en 1997 y los brasileños de Odebrecht y sus cómplices en Corficolombiana y el grupo Solarte en 2009. El anuncio de la ANI no incluye el tramo Villeta – Guaduas, esa es otra licitación y como dicen “se le tiene, pero se le demora”.
La Ruta del Sol demuestra que en Colombia “ser pillo paga”.
De Bogotá a Villeta son 102 kilómetros, de Villeta a Puerto Salgar 78, de Puerto Salgar a San Roque 528 y de San Roque a Santa Marta 465. Total 1.173 kilómetros. El diseño propuesto de doble calzada y con todas las variantes que permitirían evitar los pueblos debería permitir una velocidad promedio de 60 Km/hora. Uno tardaría 19 horas y si empuja un poco podría hacer el tramo en dos jornadas de 8 horas.
Quique nos cuenta que de Bogotá a Puerto Salgar, 180 kilómetros, hicieron doce horas, promedio 15 Km/hora y de Puerto Salgar a Barranquilla diecisiete horas, promedio 45 Km/hora. Veintinueve horas para un trayecto que se podría hacer en dos etapas de ocho horas con un agradable descanso en un lugar como Aguachica.
Gracias a la incapacidad del Estado colombiano y a la corrupción e ineptitud de sus funcionarios, aprovechada a sus anchas por los pillos contratistas, esta vía fundamental para la competitividad y el desarrollo, en realidad todavía no existe. Y esa es la historia de Colombia. En 1997 el Gobierno de turno entiende que esa vía es fundamental para el desarrollo y esa cosa que llaman competitividad. En 2022, todavía estamos transitando por una carretera modelo primera mitad del siglo pasado. Así ha sido la recuperación de la navegabilidad en el río Magdalena. Así fue el famoso túnel de la línea cuya importancia estratégica se discutía en los consejos de ministros cuando yo era el secretario, hace cuarenta años.
Cucharaditas Internacionales
No hay como escapar a los horrores del genocidio en Ucrania. A medida que Europa, con la triste excepción de una Alemania dubitativa y eso que llaman las democracias occidentales que son más bien los países que conforman el parche de los Estados Unidos en el resto del mundo cierran filas en la imposición de sanciones cada vez más drásticas, y a medida que los militares del genocida pierden terreno en el norte de Ucrania, el genocida ordena aumentar la presión asesinando indiscriminadamente y destruyendo la infraestructura, ya no para ganar batallas que ya ha perdido sino para arrasar a un país que se atrevió a levantar la cabeza contra su sueños imperiales. Los crímenes de guerra se multiplican y son cada vez más atroces. Y a Ucrania la siguen dejando sola.
Surge una pregunta ¿Será que en la Casa Blanca calculan cuál guerra les conviene? Sanciones y discursos son para la galería. En la “real politik”, cada civil masacrado por las tropas rusas, y cada hospital, cada colegio y cada estación de tren bombardeados contribuyen a la recuperación por los Estados Unidos de un liderazgo perdido por una política internacional errada. El genocidio lleva siete semanas, ¿cuánto más sufrimiento para los ucranianos? Y como el miquito de la canción, Xi Jingping sonríe.
En Francia el domingo 10 de abril se lleva a cabo la primera vuelta de la elección presidencial. Hace unas semanas daban a Macron como fijo, pero ahora Marie le Pen se le arrima, mucho. Los franceses de la Libertad Igualdad y Fraternidad viran hacia la derecha racista y xenófoba. Veremos.
También este domingo, México llevará a cabo la consulta para la revocatoria del mandato del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), propuesta por él mismo, para consolidar su legitimidad y refrendar su popularidad. A ver cómo sale.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
