El programa

Lo prometido es deuda.

Lo leí, me costó.  El programa de gobierno que proponen Petro y Francia, con el pomposo título Colombia Potencia Mundial de la Vida, es un ladrillo, pero así son todos los programas de gobierno.  Desde el título es pretencioso.  Desde el título es demagógico.

El programa es una vacía declaración de principios que llevamos años oyendo, y cuya puesta en funcionamiento requeriría de una capacidad de acción y de gestión que Petro alcalde, no mostró. 

Capítulo tras capítulo, página por página se repiten nebulosas promesas y lugares comunes a menudo redactadas en un lenguaje de odio que se pretende ¡incluyente!

Y a lo largo de 54 páginas se acumulan promesas y amenazas.  El Pacto Histórico va a hacer todo lo que a juicio de Petro y Francia no se ha hecho en 200 años.  Y cada vez que se requiera vendrá la democratización.  Si la tierra no es productiva, a juicio del gobierno, se democratiza.  Si lo que produce la tierra no es lo que el gobierno quiere que produzca, se democratiza.  Si quien es el legítimo propietario de la tierra no es el que el gobierno considera, (campesinado, pueblos afrodescendientes, negros, raizales, palenqueros, indígenas y rrom), se democratiza.

Se restablecerá el control ambiental de las cuencas hidrográficas destinadas a la generación de energía y proyectos mineros, por parte de las autoridades ambientales para garantizar la gobernanza del agua.  Aquí otra amenaza, la estatización de las empresas generadoras de energía con disculpas ambientales.

Definitivamente la palabra más utilizada en el programa es la “democratización”.  Le siguen de cerca conceptos como la “economía popular”.

Todo eso se financiaría con impuestos.  “Esto será posible porque avanzaremos hacia una justicia tributaria con impuestos progresivos y equitativos”.  Todavía estoy buscando la sección del programa que explica que son los impuestos progresivos y equitativos.

Sin embargo, lo más asustador es que el plan de gobierno del Pacto Histórico no está diseñado para cumplirse en cuatro años y queda la espada de Damocles pendiendo sobre la democracia colombiana.  Si el Pacto Histórico gana la elección presidencial, sobre todo en primera vuelta, el mesías entenderá que tiene un “mandato claro” para ejecutar su programa de gobierno y volverá a lo dicho en algún momento antes de ponerse la piel de oveja, que en cuatro años era imposible erradicar la pobreza extrema por lo que recurriría al congreso o al constituyente primario para hacer las reformas que permitieran el ejercicio del poder por los doce años requeridos para completar su obra.  Eso lo dijo y no lo puede negar.

Mientras tanto escudado en el programa de gobierno Petro hace irresponsables promesas como al de condonar las deudas del ICETEX sin que nadie le pregunte ¿eso cómo se paga?, y si le preguntan seguramente conteste que con una frase de cajón extraída del programa de gobierno.

Cucharaditas

La Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana, “OPIAC denuncia presunto caso de falsos positivos en el Putumayo”.  Titular de El Espectador , marzo 30.  El Ministro de Defensa anunció que las fuerzas armadas habían “neutralizado” a nueve “presuntos disidentes”.  Resulta que parece que no eran disidentes.  Grave, un caso está comprobado, y hay acusaciones de otros dos por lo menos, la OPIAC denuncia que el gobernador Kitcwhwa, Pablo Panduro Coquinche fue señalado como uno de los presuntos disidentes, cuando no lo era.  ¿vuelven los falsos positivos ministro?

Sorprende que los medios de comunicación no hayan remarcado este terrible hecho.

Eliminados.  Desde el día que la mafia de Jesurum y los periodistas que los apoyan le hicieron el cajón a Peckerman para sacarlo por la puerta de atrás de la selección, le dieron una estocada a un grupo de jugadores extraordinarios.  Los futbolistas colombianos que brillan en los equipos en que juegan en el exterior verán el mundial de Qatar por tv. 

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1


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