
No soy petrista, no le creo.
Pero como dice el proverbio, “A César lo que es de César, y adiós que te vaya bien”.
La consulta del Pacto Histórico será sin duda alguna la más votada en las elecciones del 13 de marzo. Se puede proyectar que cerca de siete millones y medio de votantes pedirán el tarjetón de esa consulta y que, Gustavo Petro sacará cerca de 6 millones de votos.
La lista de senado del Pacto Histórico podría superar 20 senadores. Proyectar el resultado para la Cámara de Representantes es complejo por lo que son elecciones regionales.
Hoy, la encuesta contratada por los medios del grupo Santodomingo con Ivamer muestra a las claras que Petro amanecerá el lunes 14 de marzo con una clara ventaja sobre sus adversarios para la primera vuelta.
Arranca con más de seis millones de votos por su nombre y con una reposición, la suma de dinero que el Estado le reembolsa a cada movimiento o candidato, de cerca de 14,000 millones de pesos. Barriga llena corazón contento. Petro no necesitará pedir plata a nadie para sufragar la campaña para la primera vuelta.
Pero, es altamente probable que eso no le alcance para ganar en primera vuelta que es su gran apuesta. Para ello necesitaría cerca de 11 millones de votos, si asumimos que la participación en primera vuelta será del 54% lo que se parece mucho a la participación en la primera vuelta de 2018., que fue de 53,38%. Si sube la participación, pues necesitará más votos.
Por eso, no voy a caer en la trampa de anunciar, como muchos, que la suerte está echada, que apaga y vámonos, que el mesías del Pacto está elegido. Como decía el gran Lou Gehrig, el partido no se acaba hasta que termina.
La lectura de la encuesta permite pensar en un escenario de una mayor participación en las elecciones parlamentarias. Y permite pensar que a Petro la ventaja lograda le alcanzará para sacar la votación más alta en la primera vuelta, cerca de 10 millones de votos, siendo optimista. Y de ahí en adelante veremos.
El éxito de Petro
Vote Petro, vote Pacto. El mensaje es sencillo, repetido miles de veces desde hace meses. En el pacto se hace lo que dice Petro, el Pacto es Petro y Petro es el Pacto. Brillante estrategia para enfrentar el galimatías de ataques y camorras en que se convirtió la coalición de centro que era la opción que podía competirle. Para senado, vote Pacto, para cámara vote Pacto y en la consulta vote Petro. Así simple.
El enredo de los demás
Frente a ese único mensaje, la otras dos coaliciones, se pulverizan en listas y más listas. Y las encuestas reflejan esa pulverización. Claramente una mayoría de los encuestados identifica fácilmente al candidato Petro, están decididos a votar y a votar por él. En los otros casos los encuestados ni siquiera saben en qué consulta van a participar.

Hay 22 precandidatos y un candidato, Gustavo Petro. Logró engañar a Colombia entera con el cuento de la consulta del Pacto, y la “jugadita” resultó magistral. Mientras Fajardo y Galán y Gaviria se tiran a matar, mientras el equipo Colombia trata de pasar de agache con las muy comprometedoras acusaciones contra el candidato de la gorra, Petro se pasea por España, por El Vaticano, por la casa de César Gaviria, como Pedro por su casa. Y consciente de los recursos que su triquiñuela de falsa consulta le van a generar, se gasta millonadas en manifestaciones y concentraciones.
¿Se imaginan Ustedes, queridos lectores, el merequetengue que se hubiera formado si el que se toma el café con el César hubiera sido Alejandro Gaviria, o Sergio Fajardo?
¿La alcanzará a Petro, la jugada para ganar en la primera o en la segunda vuelta? Vaya uno a saber. Espero que no. Espero que, pasada la consulta, la Coalición de la Esperanza, con candidato escogido, enmiende la plana y se le presente a los colombianos como la única opción seria y responsable para enderezar el rumbo de un país sumido en violencias y corrupciones.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
