Soguat? Quienes ganan con la crisis en Ucrania

February 18, 2022 (Photo by JIM WATSON/AFP via Getty Images)

Las noticias son preocupantes, toda la información disponible de fuente públicas hace pensar que, pese a los anuncios de desescalada del Kremlin y a los esfuerzos de los europeos por evitar una guerra en Ucrania, las peores premoniciones del presidente Biden están por cumplirse.  Como les ha dado por decir en las redes sociales en Colombia, estamos a dos doritos de una invasión rusa a Ucrania con todas sus consecuencias e implicaciones.

Las agencias de inteligencia occidentales alertaron sobre un posible comienzo de ataques el 16 de febrero.  La administración Biden caracterizó ante las Naciones Unidas que la fase 1 de la invasión ocurriría al nivel de ataques cibernéticos, esparcimiento de desinformación, falsos incidentes que sirvan como justificación para el uso de la fuerza (esto puede ser terrorismo o ataques con armas químicas montados por los rusos en contra de su misma población), las cuales darían pie eventualmente para la fase 2 de un ataque militar. 

Putin por su parte viajó a Beijing y mandó el mensaje que tiene una alianza sólida con China, y que estaría blindando su economía ante las posibles sanciones económicas que occidente pudiera imponerle, aunque expertos cuestionan la fortaleza del yuan sobre el dólar. Dentro de las sanciones económicas a Rusia se incluye congelar todo tipo de transacciones en dólares a Putin, frenar las importaciones / exportaciones de tecnología, y lo que se cree que generaría mayor presión a Putin, es congelar las cuentas de los oligarcas rusos en Europa. 

En la región de Donbass ya se armó la “grossatotta bronka” como diría la gran Mafalda, entre separatistas rusos armados y apoyados por el Kremlin y fuerzas ucranianas.  En las últimas 24 horas ha habido 60 violaciones al cese al fuego acordado en los acuerdos de Minsk, que Rusia acusa a Ucrania de incumplir. 

Foto: Región de Donbass (AlJazeera)

Pese a las afirmaciones de Putin y su gente, no hay ninguna fuente que verifique que el anunciado repliegue de las fuerzas rusas esté teniendo lugar.  Aunque Rusia lo niega, se han incrementado los ciber ataques contra objetivos militares y civiles en Ucrania.  Rusia anunció masivos ejercicios militares para al sábado 19.  Por primera vez en muchos años, Rusia estará ausente de la Conferencia de Seguridad de Munich a la que asistirán cerca de 30 jefes de Estado, la delegación de Estados Unidos será presidida por la vicepresidenta Kamala Harris y claro el tema será Rusia.

Gracias en buena parte a lo que hoy en día se conoce como “inteligencia de fuente abierta” los medios han podido desvirtuar y cuestionar la información oficial rusa.  La “inteligencia de fuente abierta” OSINT por su nombre en inglés “Open Source Intelligence”, ha permitido establecer con bastante precisión los movimientos de tropas y equipo bélico ruso hacia y a lo largo de la frontera con Ucrania, lo que el Kremlin ha tratado de negar.  Para ello los analistas usan videos y fotos producidas por sofisticados satélites operados por empresas privadas como Maxar y Plannet que The Economist usa para sus análisis de la evolución de la crisis de Ucrania y los combinan con información que circula en las redes sociales.  Por ejemplo, los conductores rusos son ávidos usuarios de cámaras a bordo de sus máquinas y con frecuencia postean en TikTok.

Las imágenes demuestran que Rusia en cambio ha aumentado sus tropas con hasta 7,000 soldados nuevos, sumando a más de 150,000 soldados en 3 puntos diferentes de la frontera. Las agencias de inteligencia de Estados Unidos y del Reino Unido han estado recurriendo a fuentes OSINT para mantener al día a los decisores en materia de seguridad nacional y obviamente a los jefes de Estado.  Es por eso por ejemplo que el viernes 18 el presidente Biden no titubeó al decir que está convencido que Putin ya ha tomado la decisión de invadir Ucrania y que el objetivo militar será la capital Kyiv en ruso, Kiev traducido.

Sentado en mi rincón estudio en la vereda de Las Mercedes en Madrid, Cundinamarca, es poco el acceso que tengo a OSINT, apenas si con el internet veredal puedo acceder a las publicaciones internacionales.  BBC News, The Economist, el Washington Post y The Guardian son mis fuentes preferidas.  Hoy no me queda mucha duda de que Rusia va a atacar Ucrania.  Creo que la razón fundamental por la que eso va a suceder es que al final del día el más interesado en que suceda es Joe Biden.  No tengo ni la información ni la OSINT para decir cómo ni cuándo.

SOGUAT

So what? le preguntan a uno con frecuencia cuándo uno hace una presentación llena de datos y de informaciones y le queda coja de conclusiones.  Ante la inminencia de la agresión rusa, las diferentes publicaciones se han concentrado en acumular evidencia para apoyar sus premoniciones, unos buscan evidencia de que a la última de las últimas la diplomacia va a funcionar, que porque Macron es o que porque Olaf Sholtz dijo.  Otros acumulan evidencia de que, como perro viejo late echado, el que tiene razón es el joven Biden y que Alea Jacta Est, u sea esta vaina se jodió.  

¿Soguat?  Cualquiera que sea el desenlace con o sin invasión, con o sin agresión, ya hay un pocotón de aleas jactas echadas.  Empecemos, Putin logró, para bien o para mal, poner a Rusia otra vez en un lugar fundamental de la geopolítica internacional que se había vuelto un contrapunteo entre China y Estados Unidos.  Logró también amalgamar a la OTAN que venía herida de muerte al haberse quedado sin agenda significativa con el final de la guerra fría; la hostilidad de Putin hacia occidente y sus pretensiones imperiales sobre Europa del Este le dan una nueva razón de ser a la Alianza del Atlántico Norte.  La amenaza del oso ruso resaltó la dependencia de los países de Europa Occidental de los combustibles fósiles rusos, especialmente del gas y puso sobre la mesa de las discusiones estratégicas la eliminación de tales dependencias con nuevas alianzas y con nuevas fuentes de energía, Francia por ejemplo se dispone a construir ocho centrales nucleares.  Finalmente, ante una acción agresiva de Putin, los aliados de Estados Unidos en Europa están dispuestos a adoptar sanciones draconianas que a ellos mismos les harán daño, como por ejemplo el entierro definitivo de un proyecto que nunca debió ver la luz como el Nord Stream 2 que lo único que hacía era acentuar la dependencia de los países del oeste en materia de gas.

En el frente interno a Putin le puede servir esta “crisis” para apretar la represión y la persecución a los disidentes, pero no va a mejorar la situación de una economía maltrecha.  Y en el largo plazo, lo que puede aparecer como una “victoria táctica” de Putin, podría tener consecuencias devastadoras según The Economist, cuyo artículo de portada de esta semana se titula El Chapucero Trabajo de Putin.

Y los demás ¿qué?

Joe Biden viene de un desastroso año de gobierno, no ha logrado nada.  Al asumir una posición férrea espera recuperar la confianza de los norteamericanos y llevar a su partido a un resultado favorable en las elecciones de noviembre.  En pocas palabras a Biden le sirve su enérgica posición y su constante amenaza de sanciones nunca antes vistas.  ¿Le servirá la guerra si Rusia invade?  Es parecen pensar sus asesores.

El canciller alemán Sholtz necesita demostrar que puede jugar un papel similar al de Angela Merkel quien lideró la diplomacia europea frente al tirano ruso.  El presidente Macron trata de ubicarse como el nuevo líder de la OTAN y de la diplomacia europea.  Ambos se la juegan por una solución diplomática, ya que saben que las sanciones terminarán afectando a sus economías y a sus ciudadanos y al contrario de Putin, que aprovechará las dificultades para consolidar su autocracia, el alemán y el francés saben que pagarán el costo político del fracaso de la diplomacia.

El “parrandero” primer ministro británico ha tratado de jugar un papel del liderazgo yendo de un lugar a otro para ver si la crisis diplomática amaina la crisis de su gobierno y de su partido que enfrenta un parlamento y unos votantes enfurecidos por el “usted no sabe quiénes somos nosotros” de los funcionarios del número 10 de Downing Street.  Londres es la meca financiera de los oligarcas rusos, allá tienen sus fondos, sus fachadas, sus equipos de fútbol y sus amantes.  La “guerra de Ucrania” podría tener consecuencias para la economía londinense.

Las últimas noticias de las regiones separatistas parecen confirmar la tesis de Biden, la invasión de Ucrania es cuestión de días.

Alguien me preguntó ¿y si los gringos están fabricando inteligencia para justificar una “guerra” que parece convenirles?  Esa pregunta se la traslado al lector.

Nota: Se ha propuesto la opción de la “Finlandinización” de Ucrania, el cual consiste en que un país fuerte hace que su vecino más pequeño se abstenga de oponerse a su política exterior a cambio de mantener su soberanía y su propio sistema político. El término hace referencia a la postura de  Finlandia durante la Guerra Fría frente a la Unión Soviética. 

Ucrania ha rechazado enfáticamente esta opción.  

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1

En colaboración con Camila Muñoz Ucros – Twitter: @camunozu

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