Cucharaditas dominicales

Foto: The Economist KAL
  • Vuelve la historia de Los Pepes. La alianza entre las fuerzas del orden y el cartel de Cali para acabar con Pablo Escobar.  “Esta es la puta guerra” dijo el general Jorge Hernando Herrera Díaz para justificar alianzas nada santas con el ELN y una banda criminal llamada Los Pocillos con el propósito de derrotar a las disidencias de las FARC en el Cauca.  El comandante del ejército se explaya en sinuosas explicaciones.  Se pregunta uno, por ejemplo, ¿Qué ha pasado con esas alianzas estratégicas y los asesinatos y masacres de líderes sociales e indígenas en el Cauca?  ¿Cuál será la explicación que nos dará el ministro de las máquinas de guerra? Tal vez una elucubrada construcción de sus asesoras de imagen en Alotrópico.
  • A menos de un mes de las elecciones parlamentarias y de las consultas intra – partidistas, desde varios sectores y grupos se ha venido levantando un manto de duda sobre la existencia de un entramado fraudulento en la registraduría.  Alfredo Molano Jimeno presenta un perfil del registrador Alexander Vega que lo deja a uno perplejo y muy asustado, parecería que el tipo es una “joyita”.  Grave, muy grave.  Ante la confusión del “centro” vamos a toda carrera para una elección polarizada y apretada.  Y en esas condiciones cualquier sombra de duda sobre la registraduría y el escrutinio podría tener consecuencias devastadoras.
  • El abogado del “gato volador” Acuña filtró el video de la declaración de Aida Merlano ante la Corte Suprema.  Ahora el abogado de Aida hace públicos documentos que deberían pertenecer a la reserva del sumario en el proceso que se sigue por la compra de votos en Atlántico en 2018 y por el escape de Aída.  Se hace cada vez más evidente el sancocho que se cocinaba alrededor de Aída por el interés de sus amantes de apoyar su campaña al senado financiando lo que Aída había aprendido a hacer a la sombra de su sugar daddy Gerlein, la compra de votos.  Se hace, entonces, cada vez más preocupante, que el mejor fiscal del mundo diga que no ha podido abrir una investigación porque no tiene pruebas.
  • Suben las tensiones en Ucrania.  Los gobiernos de Estados Unidos Alemania y el Reino Unido han pedido a sus connacionales que salgan de Ucrania inmediatamente.  Estados Unidos, Canadá y Australia han decidido evacuar sus embajadas en Kyiv.  El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky llama a la calma diciendo que todavía no ha visto la evidencia que esgrimen los poderes occidentales sobre la eventualidad de la invasión.  El principal asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov niega las acusaciones de Estados Unidos y sus aliados y dice que “la histeria ha llegado al pico”.  Joe Biden sigue batiendo tambores de guerra económica y anunciando la madre de todas las sanciones.  Aparece en Newsweek una mirada diferente, la excongresista demócrata Tulsi Gabard dice que la administración Biden quiere que Rusia invada a Ucrania para imponer sanciones económicas y mantener aceitada a maquinaria de guerra.  Su argumento no es deleznable.  Sostiene que no hay la menor posibilidad de que Ucrania se una a la OTAN y que Estados Unidos y sus aliados no pierden nada con dar las garantías que pide Putin.
  • A quien le interese recomiendo la lectura de la columna Lexington en The Economist cuyo encabezado es “Messing up, Biden-style”.  El encabezado habla por sí solo.
  • Rara vez lo hago.  Hoy recomiendo un documental y una serie, ambos en Netflix.  El documental The Tinder Swindler y la serie Inventing Anna, dos apasionantes historias sobre los estafadores 4G del siglo XXI.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1


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