
A la m… los pastores, se acabó la navidad. Ese dicho entraba en vigencia el 7 de enero de cada año cuando se desmontaba el pesebre en casa de mis padres. Mi mamá organizaba y supervisaba el montaje de severo pesebre, sobre unos tablones y de unos tres metros de largo en subida, el pesebre con el niño quedaba en la parte de arriba. Y el 7 de enero decía a la m… los pastores, se acabó la navidad. Se recogían las figuras, los espejos, los animalitos, etc etc. Se colocaba el musgo en unas bolsas y los quiches en otras y se volvían a llevar a los potreros de la finca donde a comienzos de diciembre habíamos hecho el correspondiente paseo con pic nic a recoger musgo y quiches.
Se acabó la navidad. Empezamos el año y el primero en mandar a los pastores a donde los mandaba mi mamá es el alcalde de Medellín. Y con él, el petrismo furibundo. Daniel Quintero sigue dando palos de ciego. Ante la imposibilidad de hundir a EPM y a Hidrohituango bajo la pretensión que era para salvarlos, en un acto de profundo oportunismo y quien sabe a cambio de qué, se presenta al panfleto en que los Gilinski convirtieron a Semana a lanzar un ataque absurdo contra las empresas del GEA. Eso le salió mal a Quintero y a sus defensores en las bodegas del pacto histérico. En un proceso democrático de consecución de firmas un grupo de ciudadanos ha logrado recolectar suficientes para solicitar que se convoque la votación para revocar el mandato de Quintero. Ante la clara posibilidad de que los paisas salgan a votar masivamente la revocatoria de un alcalde pendenciero y muy cuestionado, este intentó poner un manto de dudas sobre la recolección de firmas, eso también le salió mal a Quintero y a sus defensores en las bodegas del pacto histérico.
En Europa y en Estados Unidos los pastores se fueron a la m… antes de que acabara la navidad. Empezó el año el continente sumido en un tsunami de contagios de Covid gracias a la variante Omicrom que ha puesto las cosas patas arriba. Afortunadamente es menos letal y ayuda que las vacunas tienen un efecto definitivo en disminuir el daño que hace el virus. Si el sunami Omicrom se hubiese presentado con la letalidad de las tres oleadas anteriores, en Europa y en Estados Unidos estarían enfrentando una crisis sanitaria de proporciones incalculables y en América Latina nos estaríamos preparando para el caos. Tan sólo ayer la OMS anunciaba que estiman que la mitad de la población de Europa se habrá contagiado en esta cuarta ola que avanza inexorablemente hacia el este. Aunque la ocupación de las UCIs no ha subido, el sunami Omicrom si empieza a tener graves impactos sobre los sistemas de salud pública a causa de la necesidad de aislamiento de los médicos y demás miembros de los equipos prestadores de servicio. Y en plena crisis por los niveles de contagio, Boris Johnson se ve obligado a explicar una rumbita que organizaron en el 10 de Downing Street, el 20 de mayo de 2020 en pleno encierro. Varios analistas estiman que es posible que de esta no se levante el pintoresco primer ministro británico.
Una vez que terminó de desmontar el pesebre y las decoraciones navideñas en la Casa de Nariño a la pomposa Jefa de Gabinete del presentador presidente le tocó el turno del escándalo gubernamental de cada día. Andrés Mayorquín, el funcionario de su despacho encargado del seguimiento de los proyectos de ley de iniciativa gubernamental y del relacionamiento de la Presidencia con las demás entidades del gobierno nacional en asuntos legislativos, o sea el man de la mermelada, resolvió repartir de pa dentro y organizó un carrusel de contratos de prestación de servicios para favorecer a su esposa Karen Lizeth Vaquiro con contratos por valor superior a mil doscientos millones de pesos. La pomposa Jefa de Gabinete se apresuró a retirar de su cargo a Mayorquín y a anunciar que como en el Mintic la abudineada se realizó a sus espaldas. ¿Se apresuró? No tanto. En la explicación de la funcionaria hay más huecos que en queso de mala calidad. Explican que a Mayorquín, funcionario de libre nombramiento y remoción de la nómina de la jefatura de gabinete, asesor de la pomposa Jefa, le habrían abierto desde octubre una investigación de control interno disciplinario por los manidos contratos.
Surgen varias preguntas:
¿Por qué no lo destituyeron entonces?
¿Por qué permitieron que los contratos se completaran y a la señora de Mayroquín le untaran su mermeladita?
¿Cómo es que a la pomposa Jefa de Gabinete no le cuentan que su asesor resultó torcido?
Definitivamente en la Casa de Nariño se han acostumbrado a creernos unos perfectos imbéciles. ¿Acaso alguien se traga ese cuento? La pomposa Jefa de Gabinete ya debería haber presentado su renuncia, pero ya sabemos que eso en el gobierno del presentador presidente no se estila.
Se quedan en el tintero varios temas que merecerán seguimiento, se los dejo al lector para que calienten la pensadera.
Esta semana el presidente Biden empieza en Georgia una cruzada en defensa del derecho al voto en los Estados Unidos.
Envalentonado por la permisividad de Obama, que se quedó mirando como el sarputín anexaba Crimea en 2014, el tirano ruso amenaza ahora con invadir Ucrania.
La telenovela de la participación de Djorkovic en el abierto de Australia pone sobre el tintero el tema de la obligatoriedad de la vacuna contra el COVID. La discusión tendrá interesantes ángulos. Una pregunta simple ¿Si como todo parece indicar las vacunas actuales no evitan el contagio, por qué habrían de ser obligatorias?
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
