
El primero de enero entró en vigor el acuerdo comercial más grande del mundo: la Asociación Económica Integral Regional (Regional Comprehensive Economic Partnership– RCEP), conformado por Australia, Brunei, Camboya, China, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Laos, Malasia, Myanmar, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam. Estos 15 países en conjunto abarcan cerca de un tercio de la población mundial (2.200 millones de personas) y representan el 30% de la economía global.
Este acuerdo de libre comercio es el primero en incluir a China, Japón y Corea del Sur en un mismo paquete. Son la segunda, tercera y décima economía del mundo respectivamente, convirtiéndolas en los pesos pesados del tratado.
India formaba parte del RCEP, pero en noviembre de 2019 se retiró por temor a que productos chinos invadieran sus calles y perjudicaran la economía local. Analistas financieros especulan que la salida de India del tratado va a representarle significativas pérdidas económicas, al dejar de ser una opción atractiva para los países del sudeste asiático, quienes van a preferir negociar con otros países dentro del acuerdo. Ya veremos.
Expertos internacionalistas han señalado que el RCEP está llenando un vacío que dejó EEUU y le abrió la oportunidad a China de dictar los términos comerciales de la región, excluyendo temas importantes como lo son los derechos laborales, la sostenibilidad ambiental y los subsidios gubernamentales. Adicionalmente, se prevé que China va a aprovechar para fortalecer su zona de influencia en la región luego de la pandemia. Es, sin duda, una ventaja estratégica de China sobre EEUU para relacionarse con los países miembros de la ASEAN (Asociación de Países del Sudeste Asiático).
Qué significa para EEUU:
Según el Washington Post, el presidente Obama buscó balancear la presencia china en la región mediante la integración económica, y por eso fue la creación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (Trans-Pacific Partnership – TPP) cuyos miembros incluían a siete países signatarios de la RCEP (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam) además de Canadá, México, Chile y Perú. La finalidad de este tratado era que la integración económica se consolidara bajo los esquemas y parámetros impuestos por Estados Unidos, excluyendo a China. No obstante, el Presidente Trump retiró a EEUU del TPP en el 2017, e inició una guerra comercial en contra de China, renegoció el acuerdo entre EEUU – Corea del Sur e impuso aranceles selectivos a Japón. Con la implementación del RCEP, Washington se verá enfrentado a mayores dificultades para ganarse el favor de los demás países asiáticos en contra de Beijing.
Debido a la salida de EEUU del TPP, el acuerdo nunca entró en vigor. Sin embargo, sí evolucionó en uno nuevo: Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (Comprehensive and Progressive Agreement for Trans-Pacific Partnership – CPTPP), cuyas 11 economías representan el 13,4% del PIB mundial. China solicitó formalmente ingresar al CPTPP el 16 de septiembre de 2021, un día después del anuncio de la alianza en defensa de Australia – Reino Unido – EEUU (AUKUS). Otro salto de China para llenar el vacío de poder dejado por las recientes administraciones estadounidenses.
Otras reacciones:
Como es de esperarse, los chinos están dichosos. El primer ministro chino Li Keqiang declaró al acuerdo como una victoria del multilateralismo y del libre comercio. El Presidente Moon Jae-in de Corea elogió al RCEP al catalogarlo como un mega acuerdo comercial regional sin precedentes. El primer ministro de Singapur Lee Hsien Loong elogió al Tratado al señalarlo como un paso al frente de la región y una victoria de la interdependencia económica.
Grupos de Derechos Humanos están preocupados por el impacto negativo del RCEP sobre los agricultores y la vulnerabilidad de los trabajadores en los países más pobres.
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Por: Camila Muñoz Ucrós
Twitter: @camunozu

Muy bueno!Gracias!!
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