
En la semana que termina, en un trabajo serio y profesional, La Silla Vacía y Caracol TV organizaron lo que llamaron las conversaciones con los precandidatos de las tres coaliciones que preparan consultas para definir candidato a la presidencia en marzo.
En el debate del pacto Histérico participaron los payasos que acompañan al mesías del PH, en un debate con el mesías en que lo sobresaliente fue que después de haber acompañado a Petro para que organizara el sainete, Roy Barreras, que sabe que en política uno no se debe dejar contar si no va a tener buenas cuentas, sacó el bulto y ahora se auto proclamó como candidato al Senado en la lista cerrada cremallera que él y el mesías van a armar con el bolígrafo que le regalaron a Gustavo en Ferragamo cuando compró los zapatos dizque para la toma de posesión el 7 de agosto. De resto nada; pues en el debate lo que se escuchó fue el discurso que el mesías viene echando que combina un diagnóstico a veces acertado, denuncias de hechos de corrupción que todos los colombianos hemos repudiado, mentiras descaradas, y sobre todo propuestas desarticuladas, sin sustento, muchas demagógicas y algunas básicamente “goyenechezcas” (espero que los lectores recuerden a Goyeneche y los que no lo recuerden que lo guglien). Extrañamente la precandidata Francia Márquez no apareció.
En el debate de la Coalición Centro Esperanza (ese nombre no me gusta materile rile ro) participaron los precandidatos de esa coalición. Fue un debate constructivo, con ideas, con enfoques diferentes, con propuestas concretas en los que algunos precandidatos lucieron y otros deslucieron. Después del sainete del Pacto Histérico, el debate de la CCE resultó refrescante. Siente uno que el pensamiento de los que llamamos “el centro” se consolida.
En el debate de la coalición llamada equipo por Colombia David Barguil demostró cuán bajo ha caído el partido conservador colombiano. Los miembros de esta coalición se abstuvieron de criticar al gobierno de Duque y pusieron énfasis en el tema de seguridad que fue en cierta medida ignorado por los precandidatos de la CCE y por Petro y sus payasos. En este “debate” se vio claramente que Peñalosa y Fico son la voz cantante de la derecha y que Juan Carlos Echeverry no se encuentra en esa ideología.
En esta serie de programas brillaron por sus ausencias, Rodolfo Hernández, Alex Char y Oscar Iván Zuluaga. Participaron en los “debates” 13 hombres y dos mujeres. Si le sumamos los tres grandes ausentes, tendremos 16 hombres y 2 mujeres. Sesgadito por decir lo menos.
Brilla por su ausencia en este galimatías, el partido liberal de César Gaviria. Está guardadito a ver a quine le vende su apoyo.
Empezamos el día ayer con un panorama relativamente tranquilo. La CCE había presentado en el debate una imagen refrescante, seria, atractiva. La tentación totalitaria de los dos movimientos mesiánicos podría ser moderada por un centro fuerte y aparecía una esperanza concreta de un enfrentamiento entre uno de los dos extremos, muy probablemente el mesías del PH, y el candidato ganador de la consulta, esa sí consulta, de la CCE. La esperanza se fortaleció ante la decisión de Humberto de la Calle de encabezar la lista para el senado de la CCE.
¡Ya voy toño!
El despejado panorama se nubló.
Ante las ofertas antiéticas y clientelistas del mesías del PH, un grupo de verdes con tintes de lentejos decidieron irrespetar las decisiones de la dirección del partido y se fueron a buscar su sopita en el pacto histórico. A lo que Angélica Lozano, la representante más votada en la elección de hace cuatro años, respondió con su renuncia al partido y posiblemente a una candidatura al senado en la lista de la CCE, que se había ganado con trabajo, honestidad y tesón. En el Polo, pasó algo semejante. El mesías del PH se ha dedicado a construir una coalición con lo que llegue y ha puesto especial atención en invitar a miembros de los partidos que compiten con el PH en la oposición con el fin de diezmar a sus rivales. La ética petrista en su más pura expresión.
De remache, en una encuesta contratada por lo que queda de la revista Semana con el Centro Nacional de Consultoría aparecieron resultados sorprendentes. Petro sigue liderando, pero en segundo lugar en la intención de voto aparece Rodolfo Hernández. Un Fajardo desinflado figura en tercer lugar. Pero ni Petro está liderando, ni Hernández está de segundo. La primera intención de voto es no votar por ninguno y la segunda intención de voto es el voto en blanco y olas dos sumadas totalizan el 50% de la intención de voto.
Es decir, no sabemos nada. Es posible, que el martes, cuando veamos cómo es que quedaron las listas de los principales movimientos, podamos entender un poco por donde se mueve la cosa política.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1
