Qué dice la encuesta

Venía embalado.  Las últimas salidas de Gustavo Petro y muchas reacciones en redes sociales me hacían pensar que la candidatura andaba en problemas.

¡Pos no! La intención de voto por Petro se sitúa en 47,2%% en el mejor de los casos, 42% en el menos bueno.  En un escenario de primera vuelta en el que el candidato de la CCE sería Sergio Fajardo, Petro tiene el 42,1% de intención de voto, mientras Fajardo apenas 18,9%.  En un escenario en el que no entra Fajardo Petro obtiene el 47,2% de la intención de voto, lo sigue Fico Gutiérrez con el 15,9%.  En todos los posibles escenarios de segunda vuelta Petro barre, punto.

A medida que Gustavo Petro recorre el país, con su sueldo de senador de la República y organizando unas concentraciones y manifestaciones que deben costar una platica, sus rivales andan enredados en conclaves y cuando no están en esas, dedicados a insulsos debates en los que el tema es Petro.  Y el senador sigue su marcha.

Una de las críticas que con más frecuencia escuchamos es que Petro fue un desastroso acalde de Bogotá.  Pues eso no piensan los encuestados.  En todos los escenarios de primera vuelta Petro gana ampliamente en Bogotá, rondando casi siempre el 50% o más.  En los escenarios de segunda vuelta, Petro obtendría cerca del 60% de la votación en Bogotá.

¡Algo tiene que estar haciendo bien! O algo tienen que estar haciendo muy mal sus rivales.

Y la tormenta perfecta:  La campaña de Petro está bien organizada, bien orientada y Petro está diciendo lo que la gente quiere oír.  Las campañas de sus rivales patinan, no están sintonizadas con la opinión.

Mientras en el “centro” las descalificaciones son el pan nuestro de cada día, en el Pacto Histórico se volvió un tren al que se sube el que quiere y es bienvenido.  Petro ha dicho tranquilamente que las puertas del pacto histórico están abiertas para todos los que se quieran “convertir”.  Y así le deja la puerta abierta al pastor antiderechos Saade, a Luis Perez, invita sin invitarlo a Rodolfo Hernández.  El ingreso de Saade se anuncia en Barranquilla, el coqueteo con Pérez tiene lugar en Antioquia, en su discurso de Bucaramanga Petro no duda en invitar a Hernández.  Ante la pelea de los Gaviria, Petro se apresura a invitar a César Gaviria a que se una al PH.

En definitiva, Gustavo Petro está en plena campaña presidencial, mientras los demás precandidatos andan en la nebulosa.  Anotemos que la campaña de Petro es un engaño.  Petro se presenta como precandidato de una coalición en la lo acompañan unos dizque precandidatos de mentira.  Petro es y se comporta como el candidato del Pacto Histórico; Barreras, Francia Márquez y Camilo Romero son unos payasos que pasean en diferentes reuniones para crear la falacia de una consulta que no va a consultar nada, según la encuesta, el mesías obtendría más del 80% de los votos. Y tiene la desfachatez de posar de precandidato.  

Se le suma a la campaña de Petro la ineptitud del gobierno, le encuesta muestra que el 70% de los encuestados desaprueba la gestión de Iván Duque.  El 79,6% de los encuestados respondió que el país va por mal camino.  Petro cacarea los problemas, lo inmensos errores del gobierno, sus mentiras y ofrece soluciones mesiánicas.  La gente le cree.  A Hitler y a Mussolini y a Chávez se les presentaba el mismo panorama, y la gente les creyó

La descarada complicidad de las mayorías del congreso con actos de corrupción de los miembros del “partido de gobierno” también le sirve de caballo de batalla a Petro.

Los demás precandidatos parecen no haberse percatado de la problemática del país.  Se pasean en foros y debates atacando a Petro, y ofreciendo “canchas de fútbol sintético para las comunidades afrocolombianas del pacífico”, no jodaaaaa.

Para rematar a Sergio Fajardo, el único candidato que la encuesta le da alguna, muy lejana, opción de pelearle la elección a Petro, lo han mandado amordazar desde el Ubérrimo y los entes de control de bolsillo hacen la tarea con especial eficacia, la que no han mostrado por ejemplo con el caso de los Centros Poblados.

Petro lanza propuestas a diestra y siniestra.  Se le han oído locuras, se le han oído corduras.  El balance, demagogia y populismo.  Y eso es lo que asusta.  No es que nos vayamos a volver como Venezuela.  No, lo que asusta es que Petro es fundamentalmente deshonesto, intelectualmente deshonesto.  No cree en nada ni siquiera en lo que dice.  No cree en las instituciones, no las respeta.

Pero ¡la gente le cree!

Y si la Coalición Centro Esperanza no se despabila, estaremos de nuevo obligados a escoger entre un candidato de derecha, escogido por el mesías del Ubérrimo y Petro.  Y con la ayuda de Duque, seguro que el 7 de agosto se estará posesionando Gustavo Petro, y a esperar a los 15 millones de turistas, a la intervención del Banco de la República, al restablecimiento de las relaciones con Venezuela, al tren de Cúcuta a Maracaibo, a las compras “voluntarias” de las fincas “improductivas” y a los subsidios a diestra y siniestra.

Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1


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