
Con frecuencia en Twitter hay personas que dicen ¨dime que eres mayor sin decirme que eres mayor” y la gente habla del betamax o del casete. ¿Recuerdan Biafra? Seguro que los milenials responderán ¿Que qué?
Biafra es una región al sureste de Nigeria, en donde se concentra toda la producción de petróleo. Hace cincuenta y un años terminaba la guerra de Biafra. Una guerra civil entre la etnia Igbo y el gobierno de Nigeria que duró dos años y medio y dejó miles de muertos y el primer drama humanitario transmitido en directo por los medios de comunicación. Quienes lo vivimos recordamos las fotos de los niños y las niñas de Biafra, muriendo de hambre. En esa guerra y en esa crisis humanitaria nacería la ONG Médicos sin Fronteras, por ejemplo.

¿Y este porque resuelve acordarse de Biafra a estas horas? Se preguntará usted.
Aquí vamos. En Nigeria hace años campea la corrupción a todos los niveles. Creo que en alguna ocasión ya he contado una de muchas anécdotas que me atrevo a refrescar. En mi primer viaje a Nigeria en los años noventa, en el puesto de inmigración en el aeropuerto de Lagos, secuestraron mi pasaporte. El funcionario que atendía la ventanilla le pasó mi pasaporte a otro que estaba parado detrás de él. Pasaron los minutos y le pregunté si algo sucedía, me dijo que me hiciera a un lado mientras revisaban y que me llamaría. Un buen rato después se me acercó un tipo por detrás y me dijo “So, I heard you lost your passport… if you want your passport back, give me 100 dollars” [Escuché que perdiste tu pasaporte… si lo quieres de regreso, dame USD $100]. Le dije que no tenía sino cincuenta en efectivo, y aceptó. A los tres minutos me llamaron a la ventanilla y me entregaron mi pasaporte sellado. A una colega a la salida le secuestraron la maleta, le tocó pagar para recuperarla y que se la subieran al avión. En Nigeria todo se roba, a todo mundo lo secuestran, niñas, estudiantes de colegios internos, universitarios, comerciantes.
Por años, sin embargo y pese a que todo mundo era consciente de la degradación de las condiciones de seguridad en Nigeria, no había surgido la posibilidad de que ese país, de cuya estabilidad depende en buena parte la de todo el continente africano, colapsara.
¿Y entonces? Nigeria ha sido corrupto y turbulento desde la independencia en 1960, ¿qué cambió? En la década pasada asistíamos horrorizados a las violentas acciones yihadistas de Boko Haram (BH) en el nordeste. Esos bárbaros llegaron a controlar un territorio del tamaño de Bélgica, pequeño para el tamaño de Nigeria. Ahora BH está siendo reemplazado por un afiliado al Estado Islámico más brutal, pero sobre todo más competente. Se hacen llamar ISWAP (Islamic State West Africa Province) y de nuevo sus banderas negras empiezan a ser izadas en poblados del nordeste amenazando de nuevo tomarse a Maiduguri, la ciudad más importante de la región.
En el resto de la región han aparecido bandas delincuenciales, similares a lo que en Colombia llaman las bacrim, dedicadas a toda clase de crímenes, secuestros, extorciones, sicariato y otras.
Y recordando la guerra de Biafra, líderes de la etnia Igbo vuelven a promover la separación de Biafra, con su petróleo.

La élite gobernante, que en su corrupta administración se ha apropiado de los recursos provenientes del petróleo responde a las pretensiones separatistas que estas serán aplastadas igual que lo fueron hace cincuenta años.
Las fuerzas militares y la policía no son ajenas a la rampante corrupción. No han sido eficaces en acciones que permitan esperar una mejora en las condiciones de seguridad de comunidades enteras en el norte de Nigeria. La élite gobernante se encierra en la capital Abuja y la élite industrial y comercial en el caos organizado de Lagos, que puede llegar a ser una de las ciudades más inequitativas del mundo. Las fuerzas de seguridad incapaces de proveerla se exceden en cuanto a reprimir cualquier acto de protesta.
Ese es a grandes rasgos el panorama de Nigeria, un país extenso muy extenso, un país diverso, muy diverso en el que conviven muchas etnias, muchas de las cuales no se quieren nadita. Nigeria es también un país rico, muy rico, poblado, muy poblado, es decir un mercado muy atractivo para otros países africanos y obviamente para las grandes potencias comerciales. Pero Nigeria es un país corrupto muy corrupto, mal gobernado, muy mal gobernado y el panorama actual hace pensar que la situación podría ir de mal en peor.
¡Eso sí los ricos de Nigeria la siguen pasando muy bien! Y claro apoyan a esos gobiernos que les permiten progresar en medio del desorden.
Al margen
En Colombia capturaron a alias Otoniel, el jefe de una de las bandas criminales más violentas. A mí la captura me deja un sabor a montaje. Un tío que movía miles de toneladas de coca, mandaba asesinar a quien le daba la regalada gana y tenía a las fuerzas armadas y de policía en jaque desde hace años se deja agarrar empeloto, debajo de un matorral íngrimo sólo y su único comentario es “me ganaron” y se entrega sonriente. No sé. Tampoco me suena de a mucho el afán de extraditarlo para darle gusto a los gringos. Ideal que a ese asesino, violador y narcotraficante lo pudiera juzgar una justicia eficaz en una Colombia organizada, para que se supiera a qué políticos favoreció, para que entregara los nombres y ubicaciones de su banda criminal y para que la mal habida fortuna se utilizara para reparar a las víctimas. Será que con los años me estoy volviendo escéptico o cínico.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: @JuanMaUrrutiaV1

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