
A seis meses de las elecciones legislativas en las que se definirán, además, las consultas que determinarán los candidatos a primera vuelta de las diferentes coaliciones, todo parece indicar que el único precandidato que la tiene segura es Gustavo Petro. En realidad, Petro no necesita hacer una consulta para consolidarse como candidato de Colombia Humana, partido al que la Corte Constitucional ordenó, en toda justicia, otorgar la personería jurídica. Petro que es ante todo un hábil jugador de la politiquería, a la que critica continuamente, sabe que necesita el amago de consulta en la que derrotará ampliamente al camaleón saltarín Roy Barreras y al oportunista Camilo Romero. Petro es pues el candidato firme del Pacto Histórico que al amanecer del 14 de marzo será engullido por la Colombia Humana. Y al paso que van las cosas Petro está casi seguro de pasar a la segunda vuelta y muy probablemente de ganarla.
¿Por qué? Mucho del futuro de Colombia se jugará en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2022 y mucho de lo que se defina en la primera vuelta de las presidenciales se definirá en las consultas que se realizarán al mismo tiempo que las legislativas, el 13 de marzo de 2022. Se me ocurre que habrá tres tendencias dominantes, la derecha representada por el Centro Democrático y los lentejos de la coalición de gobierno, el centro representado por la Coalición de la Esperanza y por el movimiento que apoya a Alejandro Gaviria y finalmente el populismo autoritario del Pacto Histórico al que se sumarán ingenuamente algunos políticos de izquierda. Uno imaginaría que el candidato de la derecha será “el que diga Uribe” así lo disfracen de consultas y encuestas. En cambio, por asuntos incomprensibles, los miembros de la Coalición de la Esperanza no parecen entender que para ser opción de poder necesitan llegar unidos con todas las demás tendencias, incluido Alejandro Gaviria, a la primera vuelta presidencial y que ello es posible sólo si en la consulta de marzo 13, todos los candidatos de centro aceptan apoyar quien gane esa consulta. Si el centro va dividido a la primera vuelta es inevitable que se repita una segunda vuelta como la de 2018 entre los dos extremos el uribismo y el petrismo. Mesías contra mesías. Y gracias a la gestión del presentador presidente, en ese enfrentamiento imagino un amplio triunfo de Petro pues no creo que el “uribismo” se recupere del desastre de los últimos cuatro años.
Con eso en mente me puse a ver el ideario de Petro, ese que el financiador de los terroristas de la Primera Línea, Gustavo Bolívar, cacarea cuando dice que el mesías de la Colombia Humana es el único candidato que ha presentado propuestas.
Veamos:
¿Puede Uribe ser un vocero confiable para los grandes poseedores de tierra de Colombia para que haya un proceso de compras estatales? Dijo Gustavo Petro en entrevista con María Jimena Duzán. Ya se destapó. Un proceso de compras estatales se llama EXPROPIACIÓN estimado Gustavo. Gustavo quiere invitar a Uribe a que le ayude a expropiar. Y eso lo dice sin sonrojarse. Lo más triste es que el plan de Gustavo atenta directamente contra su más populista y demagógica propuesta que es que en su mandato impondrá una política de eliminación de la producción de carbón y petróleo. Es cierto Colombia debe pensar en sustituir los ingresos del carbón y del petróleo en el mediano y largo plazo, pero no por las razones que aduce el mesías, sino porqué la humanidad no tiene salvación si el uso de esos combustibles no se erradica y con el tiempo el que tenga petróleo y carbón se quedará con él. Por sus condiciones Colombia tiene como sustituir esas exportaciones, con comida. Comida producida con métodos y en empresas agroindustriales que requerirán inversiones cuantiosas. A esos inversionistas no se les puede invitar a ver como con Uribe de intermediario Petro les “compra” sus terrenos.
Se le ocurre a Petro como gran y novedosa idea lo que las economías sociales de mercado, como Alemania, llevan haciendo 30 años. En efecto dice que los empresarios deben compartir las ganancias con los trabajadores. Eso funciona muy bien cuando hay un pacto social entre unos y otros en donde los trabajadores se dedican a contribuir al éxito de las empresas y los sindicatos apoyan ese proceso. Es esta una propuesta populista que adorna con ilusionismos como decir que con los ahorros que van a hacer las empresas por medidas recicladas del pasado como la “sustitución de importaciones” es que se van a generar las utilidades que le distribuirán las empresas de la Camelot Humana a sus trabajadores. Sería bueno que el mesías recordara que la sustitución de importaciones fue una política fallida impulsada por la CEPAL en el siglo pasado. Esta novedosa idea del mesías tiene sus orígenes entre 1918 y 1945 y su fracaso fue documentado a finales de la década de los 60.
Y qué tal que el litoral pacífico aprovechara las caídas de alta pendiente de los ríos de la cordillera occidental para producir toda la energía del litoral y reemplazar cocaína con la energía para las criptomonedas. La moneda virtual es pura información y por tanto energía. Este cantinflesco tuit lo puso el mesías de la Colombia Humana. Ni para que comentar.
Ese es el tipo que muy posiblemente gobernará a Colombia a partir del 7 de agosto de 2022.
Y para que vean el talante de sus huestes les doy un ejemplo. María Mercedes Maldonado, quien fuera la secretaria de planeación del distrito capital durante la administración de Gustavo Petro se atreve a criticar al mesías por la conformación “a dedo” de la lista para senado para las elecciones parlamentarias de 2022. Su critica se refiere al hecho que la lista será hecha sin consulta alguna por Petro y por el saltarín camaleón Roy Barreras. Rápidamente las barras bravas del petrismo inician un ataque insultante y concertado contra la señora Maldonado, no hay un solo argumento que defienda la tal lista cremallera cerrada, sólo insultos, ese es el talante del movimiento y el talante de los movimientos se lo imprime el jefe, en este caso el mesías que no titubea cuando de insultar y atacar sin miramientos a sus oponentes se trata.
Yo nunca he creído en el cuento del castro chavismo, porque creo que Gustavo Petro es mucho peor. Ojalá los miembros de la Coalición de la Esperanza y Alejandro Gaviria entiendan que tienen el mismo discurso, que son de los mismos y que sólo si ellos se unen hay alguna posibilidad de evitar el mesianismo autoritario que proponen el uribismo y el petrismo.
Por: Juan Manuel Urrutia
Twitter: JuanMaUrrutiaV1

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